Esta mañana me quejaba a mis alumnos. Estoy bastante decepcionado, indignado, enfadado y frustrado por el resultado de las pruebas iniciales. Ellos saben -porque ya se lo he repetido muchas veces, y aún estamos a principios de curso- que este año harán una prueba. Un examen. Y no lo haré yo. Vendrá una persona encargada de la Delegación de Educación para hacerlo. Y, como esto no cambie mucho, ahora que no me oyen, ni casi me leen, la vamos a cagar. Y ya no sé cómo decirlo. No sé cómo explicar, de forma que lo entiendan, lo importantísimo que es la ortografía. Yo únicamente conozco dos formas de aprender ortografía -quizá si conociera más, los resultados hubieran sido distintos-:
1- Aprender todas las reglas de ortografía.
2 - Leer diariamente al menos durante una hora.
Particularmente, prefiero la segunda opción, pero está claro que la primera también es eficaz. No me importa que sepan por qué lleva tilde, siempre que sepan que lleva tilde. Porque sí. Porque si no lo escribimos con tilde, el cerebro no reconoce esa palabra, simplemente por eso.
Y esta tarde he leído un link que me ha enviado mi mujer. Se trataba de un foro sobre Asturias en internet -hemos disfrutado mucho allí este verano-, donde publicaban, los propios administradores de la web, la siguiente entrada:
Infoweb
Aviso a navegantes: no se aceptarán más comentarios con errores ortográficos y gramaticales. No tenemos tiempo para corregir comentarios, y los correctores ortográficos y gramaticales están ahí para aquellos que tengan dudas.
Una tilde, algún detalle puede pasar, ya que todos somos humanos, pero aquellos comentarios en los que la densidad de errores ortográficos y gramaticales sea considerable, no serán aprobados desde mañana.
Vaya. Internet, mi querido sitio, viene a rescatarme. Mañana mismo leo en clase esta entrada. A ver si así se lo toman en serio.
Es más, opino, a partir de ahora, ¿debería evitarme todo el curro que hago para corregir sus faltas antes de su publicación en El Correo de Cadalso?
Debería hacer aquí una encuesta de esas que trae el blogger...
30 de septiembre de 2008
Internet y la ortografía
Publicado por Mújol 6 comentarios
28 de septiembre de 2008
Quizá alguien me crea
Es domingo. Esta mañana me he ido al pueblo, como todos los domingos, a comprar el periódico y tomar café leyéndolo tranquilamente. Uno de mis mejores momentos de la semana. Como siempre, voy con el Ipod (sea en la moto o en el coche). Y, como casi siempre, por no pensar, le digo al Aleatorio (sí, ese tío que es primo de Ken Burns) que ponga música él. Como casi siempre, si no me gusta la canción que ha elegido, le digo rápidamente que otra... hasta que me gusta a mí. Por eso Aleatorio y yo nos llevamos tan bien. Porque es Aleatorio... hasta que yo lo diga.
Y esta mañana, por eso os escribo, me ha pasado algo que ya me había ocurrido hace muchos años. Como una de las cosas que más odio es que alguien piense que soy aficionado a los sucesos extraños (ya sabéis, quiromancia, espiritismo y esas movidas), no quería escribirlo, pero acabo de pensar que quizá alguien me crea. Y a mí me viene muy bien pensar que lo mismo tengo suerte y hay alguien que lo hace, por eso lo cuento aquí.
Yo tendría, no sé, no me apetece buscar la fecha en el google, pero la radio de aquel R5 de mi hermana dijo que acababa de morir Jorge Cafrune. Por alguna razón que no viene al caso, en mi familia en aquella época circulaba una cinta de casete, que siempre oíamos. Era el hit parade familar. Y el nº1 de la lista aquellos años era "Virgen India", de Jorge Cafrune y Marito. Es una canción que incorpora un coro de Marito (qué habrá sido de aquel niño) mezclada con aquel acento maravilloso del maestro Cafrune. Y lo que más nos gustaba era cuando aquel niño cantaba "AveMaríaaaaaaaaaaaaaaaa...." encima de la voz del maestro. Pusimos la casete, salió una mez vás (sería Aleatorio...) la canción. Y aquel viejo casete, con los cables de los altavoces pelados, no fue capaz de sonar en estéreo. Por primera vez después de haberla escuchado cientos de veces, escuchamos la canción y no se oía a Cafrune. Sólo se oía a Marito. Y ni a mi hermana ni a mí se nos ha olvidado nunca.
Bien, estaba mañana me ha vuelto a pasar. Si os está pareciendo esto la historia de la chica-de-la-curva, dejad de leer (dejad de leer esto, leed otros blogs). Pero ya os digo que me da igual, lo mismo alguien me cree.
Llovía. Mañana desapacible de otoño, pero tan desapacible. Es otoño. Lo desapacible empieza a ser que el otoño no parezca otoño. Y tengo la suerte de vivir en un sitio donde el otoño sigue siendo la estación de los colores melancólicos. No puedo ir en la moto (prefiero la moto, siempre). Y he ido conduciendo despacio, con el volumen muy alto (un volumen que, admitámoslo, sólo alcanzamos cuando estamos solos) los pocos kilómetros hacia el pueblo. No sabía que se había muerto Paul Newman (he leído los titulares en la puerta del estanco). Se muere mucha gente, tanta gente que ya ni te paras a pensar en ello; pero me he acordado mucho de él. Sin darme cuenta, he vuelto a ver a Henry Gondorf con su sombrero, su traje y su sonrisa. He vuelto a ver, una vez más, la que para mí es la mejor película de toda la historia del cine (y me da igual si para muchos no lo es). Y, la verdad, me ha dado mucha pena.
Al subir al coche, Aleatorio, os lo juro por lo que más quiero, ha puesto una maravillosa pieza llamada "Luther" de Scott Joplin. De la banda sonora de El Golpe. Una pieza que ilustra el entierro de Luther Coleman, el viejo amigo de Johnny Hooker. Un poema musical que te coloca realmente en otra dimensión, si lo escuchas detenidamente.
Y así nos hemos despedido Aleatorio y yo de Paul Newman. Yo, con una lagrimita.
Publicado por Mújol 4 comentarios
26 de septiembre de 2008
El tiempo, el implacable, el que pasó
Para todos los entusiastas de Apple, los antiguos, los nuevos, los futuros.
Publicado por Mújol 6 comentarios
18 de septiembre de 2008
Mi IPod y mi moto
Este verano por fin he podido disfrutar de toda mi música (más de 3.000 canciones) mientras recorría Asturias. Estuve pensando cómo instalar el IPod de manera que pudiera escuchar la música tanto por los altavoces como por el circuito interno de auriculares. El problema no estaba en la instalación eléctrica, porque eso se resuelve fácilmente con la típica casete con el cablecito colgando -para propietarios del último modelo de Goldwing, que lleva lector de CD's en vez de casete, no tengo solución-. La cuestión estaba en cómo sujetar firmemente el IPod para que no hubiera peligro de que se soltara en marcha, y además colocarlo en una posición que fuera accesible para apagarlo, encenderlo, o cambiar de canción fácilmente. Y encontré la solución -más bien la solución me encontró a mí- con la funda que uso desde hace tiempo. Es una funda de goma suave, con un anclaje de pinza para abrocharlo a cualquier prenda. Corté la parte superior de la pinza, y pegué con un buen pegamento la pieza restante a la moto, tal como se ve en el vídeo. Cuando no llevo el IPod, sólo se ve la pequeña pinza. Para ponerlo, basta con un gesto rápido: "click" y ya está sujeto, listo para el viaje.
Publicado por Mújol 5 comentarios
4 de septiembre de 2008
Durante el verano...
He estado pensando que debería seguir con el blog en cuanto se ponga en marcha el curso. En cuanto vuelvan los niños. Al fin y al cabo, no dije que terminaba el blog. Sólo me despedía... hasta hoy.
Y este verano he tenido, después de casi veinte años con un escaso mes, ¡dos meses enteros de vacaciones!. Pero no voy a contar aquí lo que he hecho: han sido muchas cosas. Una de ellas, -la que más me gusta, y la más barata- (mmm quizá me gusta por eso) es navegar por internet. Y eso es lo que he estado haciendo. Sí, podía haberme dedicado, por ejemplo, a darle un toque de diseño al blog (recuerdo con cierta melancolía cuando aprendí los primeros tags de html hace... años). Ahora es mucho más fácil (no podía ser de otra manera, diseñar directamente en html era como pintar con los pies). Pero, como veis, ni lo he tocado. Lo que sí he hecho es afinar más mi página de inicio (yo, con IGoogle, pero no pongo el link, cada uno que elija). Y sigo alucinando con las posibilidades de internet. Y mi emoción -porque me resulta de verdad emocionante- no ha cambiado desde la primera vez que lo vi. Trabajaba en Anaya, una editorial educativa. En cuanto comprendí cómo funcionaba, pensé en términos educativos. Pensé en algo gratis que serviría para algo también gratis, o que debería serlo en todo el mundo: la educación. Y me dediqué a ello durante 15 años. Y pensé en nuestro idioma, en nuestra lengua, y en la cantidad de gente que hablamos español en el mundo. Y en la cantidad de niños que hay en el mundo, que deberían tener acceso gratuito. Como a la educación.
Pero todo aquello que yo soñaba cuando diseñé La Aventura Educativa (lo siento, la web murió por no ser gratuita), ya está hecho. No tiene ese maravilloso diseño de interfaz (la página de inicio era una isla, dibujada por Pablo Espada), ni está localizada en una sola web. Es mucho mejor. Y es gratis. Algunos lo llaman Web 2.0, o Web Social, algún nombre tiene que tener, para distinguirlo de las otras webs, las "no sociales".
Así que, básicamente, lo que he estado haciendo es conocer lo que hacen otras personas. Lo que yo he conseguido aportar a internet, desde aquella primera vez (con Netscape) hasta el momento en que os escribo esto no es comparable con lo que internet me ha ofrecido, y me ofrece. En eso consiste la emoción, en pensar que, en el fondo, los seres humanos somos maravillosos. Personas que escriben, que recopilan, que opinan, que ofrecen, que organizan, que informan, que facilitan, que programan (¡programan!), que aconsejan, que avisan, que muestran, que escuchan, que leen, que hablan, que graban... y que lo hacen gratis. O lo hacen con la fútil intención de ganar dinero en el futuro (o ganar poder, que es lo mismo). O quizá sólo reconocimiento. En cualquier caso, gratis. Me reservaré este año alguna entrada sobre el canon digital, porque sigue siendo un tema sin resolverse (aunque ya sabéis que yo de lo que hablo aquí es de mi clase). Pero, gracias a Dios (o a Steve Jobs, Steve Wozniak, Bill Atkinson, Tim Berners-Lee y a todos vosotros), internet sigue siendo lo que yo había soñado. No me considero tan inocente como para no pensar en el peligro que corre (que ya no es sólo Microsoft...), pero haber "conocido" a tanta gente este verano me ha sentado muy bien. Gente de todas las nacionalidades (principalmente en español, pero también en inglés) con páginas increíbles.
- "Tengo videos didácticos para explicar a los niños el cambio climático".
- "Y yo colecciono citas célebres".
- "Pues yo noticias que los internautas -es decir, nosotros- consideran interesantes".
- "Yo fotos".
- "Yo soy físico".
- "Yo astrónomo".
- "Pues a mí me gusta el cómic".
- "A mí también"
- "Yo vivo en Ecuador, y el otro día estuvo aquí Calamaro".
- "Pues a mí me gusta Luis Aguilé"
- "Yo no he estudiado, pero el otro día edité un artículo de cómo alicatar en la wikipedia".
- "Yo es que soy muy raro, no creo que nadie sea como yo".
- "Pues yo tengo una colección de chistes quetecagas".
- "Me he pasado mucho tiempo haciendo esto, y me hace mucha ilusión que lo uséis"
- "Soy bueno, ¿eh? ¿A que os gusta este programita? Pronto seré famoso".
- "Yo os escribo porque me pagan. Pero al menos a vosotros os sale gratis."
- "Yo estaba con unos amigos, y se nos ocurrió hacer esto. Nos divierte hacerlo. ¡Y además así conocemos gente que también les mola!"
- "A mí me gusta escribir."
- "Sí, a mí también. Pero, ¿sobre qué?
- "Bueno, sobre las cosas que pasan, y que no caben en los telediarios."
- "Claro, para eso debes estar informado."
- "Pero como es mi trabajo, luego en casa me siento y escribo".
- "Pues yo, si quieres que te diga la verdad, más de la mitad de las veces escribo en la oficina. Tengo muchos tiempos muertos".
En definitiva, personas como tú y como yo. Personas a las que les gusta compartir, descubrir y disfrutar.
Gracias, internet.
Publicado por Mújol 7 comentarios
19 de junio de 2008
Fin
Esta mañana he entrado en clase, he escrito en la pizarra la fecha de hoy (intentando hacer las eles más ortodoxas), y debajo he puesto "¡Último día de clase!". Tengo una sensación extraña, hace tanto tiempo que dejé de ser maestro que ni me acuerdo. Y hoy, un día cualquiera en la oficina durante más de veinte años, es para mí y para mis alumnos el último día del curso. Afortunadamente (para mí, no sé si también para ellos), la ley establece que seguiré siendo su tutor el curso que viene, el último año de la Educación Primaria. Me alegro de que sean ellos, porque son los mejores. Hay algunos que son mejores que otros, pero todos, en conjunto, junto conmigo, somos los de 5ºB, la mejor clase del mundo (del mundo de 5ºB). Sólo espero que el año que viene pueda corregir todos los errores que he cometido este año, debido principalmente a la falta de experiencia, y que los de 6ºB sigamos sintiéndonos importantes. Al fin y al cabo, y dado que el edificio de Secundaria está separado, seremos los más mayores del cole. Ojalá también los más responsables.
Como ya es costumbre, hemos dado un par de horas de clase, y luego hemos jugado al fútbol hasta la hora de la entrega de notas. Una vez más, las madres esperando en la puerta, y yo dentro de clase, haciéndolas pasar una a una, al estilo ambulatorio. Me hubiera gustado tener más tiempo para hablar con ellas, y quizá debería haber organizado primero una reunión general, para luego pasar a las entrevistas individuales. Esas y otras muchas cosas son las que deberé corregir el año que viene.
En cuanto a este diario, quiero decir varias cosas. En primer lugar, y aunque no era esa mi intención, contaros aquí lo que me ha ido sucediendo en clase ha supuesto para mí un ejercicio de autoanálisis muy importante. Ya os he comentado en alguna ocasión que mi propósito, ya que volvía a la docencia, era intentar escribir algo que fuera útil para futuros maestros; algo que estuviera basado en la realidad del aula del curso 2007-08, y no en la teoría de adquisición de conocimientos, habilidades y destrezas. Como era de esperar, he tenido muchas más dificultades de las que me he atrevido a contar aquí, pero un diario de un maestro de pueblo no puede pretender ser otra cosa. Los conflictos familiares, la falta de cariño y atención en algunos casos, la impotencia, el desánimo, son cosas que los futuros maestros deben ver y sentir por sí mismos. Por otra parte, no tengo la experiencia ni los conocimientos para dar consejos a nadie, y mucho menos en materia educativa.
Pero hay algo que sí me atrevo a recomendar, porque me ha funcionado a mí, y también a mis alumnos: escribiros. Dirigirme a vosotros como si os conociera a todos, como si internet (al menos el internet hispanohablante) fuera un grupo de gente leyendo sin parar todo lo que escribo: justo lo contrario de lo que se siente al escribir el primer post: ¿lo leerá alguien?. En el fondo, contar cada tarde lo que me ha pasado en clase ha sido contármelo a mí. Por eso os agradezco a todos, con mucho cariño, haberme leído. Y... sí, sólo hay una cosa mejor que leer: ¡escribir!.
Un abrazo, de los grandes.
Publicado por Mújol 16 comentarios
18 de junio de 2008
Miércoles
Los miércoles, ya lo he comentado, tengo dos horas seguidas de inglés con los de sexto. Hoy era mi último día con ellos, y ayer les comenté que veríamos una película en versión original subtitulada. La mayoría de ellos -por no decir todos- no habían visto nunca una película así. He elegido Big Fish, de Tim Burton. Con mi mac y el videoproyector se ve muy bien.
Durante el recreo, lo comenté a los compañeros:
- Mañana les voy a poner una peli a los de sexto. Es mi último día con ellos.
Una compañera:
- ¿Ah sí? ¿Y qué peli les vas a poner?
- Big Fish, de Tim Burton ¿la conoces?
- No, no he oído hablar de ella. ¿De qué va?
- Es una fábula preciosa, sobre la capacidad de imaginar.
- Oye, pues yo tengo hora libre, ¿puedo ir?
- ¡Claro! Pero ten en cuenta que es versión original, como si fueras a los Alphaville, ¡pero gratis!
Publicado por Mújol 6 comentarios
17 de junio de 2008
El cine documental
Gracias a mi hija, acabo de ver una película de cine documental llamada Ser y tener (Être et avoir), del director Nicolas Philibert. La historia de una pequeña escuela unitaria, en un pueblo perdido de la Landa francesa. La historia de un maestro, Georges López, y una serie de niños de distintas edades, desde los 4 hasta los 10 años. Supongo que será una película obligada en todas las escuelas de Magisterio (si no es así, por favor, futuros maestros, conseguid como sea esta peli. Es un curso de cómo hacer las cosas bien).
En una época como la que vivimos, con una programación en televisión que constituye una lista completa de todo lo que los niños no deberían ver -ni tampoco los adultos-, un documental así te pone de buen humor. Pensar que maestros así existen, que escuelas así existen, es pensar también que no todo está perdido. Por eso me encanta el cine documental, porque no es ficción.
Un maestro genial, y un director de cine genial. Yo no sé si lo conseguiré... pero tú tienes todo el tiempo del mundo para conseguirlo.
Publicado por Mújol 2 comentarios
16 de junio de 2008
El último lunes
Parece mentira, pero hoy ha sido el último lunes del curso. Después de pensarlo mucho, he decidido por fin el libro que leerán -mejor, el libro que les he pedido que lean- durante las vacaciones. Se trata de "El gran gigante bonachón", de mi escritor favorito, Roald Dahl. Lo leí hace años -ahora lo estoy leyendo de nuevo en inglés-, y me parece una de las mejores obras que se han escrito para niños. Como tenía una edición muy vieja, y lo vi en una estantería de una preciosa librería de Madrid que abrió sus puertas el viernes, me lo compré otra vez. Espero que mis alumnos disfruten, porque a mí me parece sencillamente genial. Se trata de un escritor que tiene una capacidad poco común: sabe colocarse perfectamente para describir el universo desde la perspectiva de un niño. Cuando, en sus múltiples entrevistas en radio y televisión -era un auténtico experto en chocolatinas- alguien le preguntó cómo se hacía eso de escribir, él contestó lo siguiente: (traduzco de su página web)
"Escribir es como dar un larguísimo paseo a través de valles, montañas y cosas; y así obtienes una vista preliminar de lo que ves y lo escribes. Entonces sigues caminando un poco más lejos, quizá hacia la cima de una colina, y desde allí observas algo más, y así sigues escribiendo sobre lo que ves, día tras día, contemplando diferentes vistas del mismo paisaje. La montaña más alta del paseo es obviamente el final del libro, porque debe ser la mejor vista de todas, cuando todo se une y puedes mirar atrás y contemplar cómo todo lo que has visto antes encaja. Pero es un proceso muy, muy, muy largo."
Es una lástima que su web esté únicamente en inglés, porque merece la pena detenerse un poquito y conocer más cosas sobre este maravilloso escritor.
Ojalá mis alumnos piensen, después de leerlo, lo mismo que yo, porque no conozco una forma mejor de animar a la lectura. (Los padres y las madres también lo pueden leer, y animar a sus hijos...)
Publicado por Mújol 6 comentarios
12 de junio de 2008
Inspiración
(Del lat. inspiratĭo, -ōnis).
3. f. Efecto de sentir el escritor, el orador o el artista el singular y eficaz estímulo que le hace producir espontáneamente y como sin esfuerzo.
Hoy estaban inspirados. Creo que los conozco ya tan bien, que soy capaz de detectar por sus caras si están entendiendo algo de lo que explicamos, o si, por el contrario, su cuerpo está en clase, pero su mente no. Hoy, nuestro libro de Lengua hablaba sobre Ramón Gómez de la Serna, y su afición a jugar con el lenguaje (las greguerías). Me he detenido un poco en este asunto, y hemos leído algunos juegos de palabras de D. Ramón sobre el abecedario: "La A es la tienda de campaña del alfabeto", decía él.
Uno de ellos:
- Y la i es la única letra que fuma.
Otro:
- Y la o es el reloj del alfabeto.
Otro:
- Y la h es la silla del alfabeto.
Otro:
- y la u es el columpio del alfabeto.
Cuando me siguen de esta manera, me da mucha satisfacción, pero no sucede muy a menudo...
Publicado por Mújol 4 comentarios
9 de junio de 2008
A veces ocurre
Hace pocos años, un pequeño grupo de gente coincidió en una lamentable oficina. Situada en el sótano de un bonito edificio del centro de Madrid, apenas veíamos la luz durante todo el día. Lo llamábamos "el zulo". El nombre no sólo venía dado por su oscura ubicación, sino, principalmente, porque la actividad que cada uno de nosotros llevábamos a cabo allí poco o nada tenía que ver con una editorial; y a todos en aquel grupo nos gustaban mucho los libros. Como nuestro descontento crecía cada día, decidimos juntarnos para charlar al salir, y así soñar colectivamente que el mundo era distinto, que nuestro trabajo era distinto. Para nosotros, era como jugar a estar en el Café Gijón -no estábamos muy lejos-, y poco a poco fuimos reconociendo que sí, que escribíamos, pero que, excepto uno de ellos, los demás no habíamos publicado nada, y seguíamos soñando con hacerlo. Soñábamos con salir del zulo, y poder dedicar nuestros esfuerzos a una actividad que nos llenara, un trabajo en el que pudiéramos poner pasión y entusiasmo. Y cuando, bien por las cervezas, o por la falta de argumentos, llegábamos a un túnel sin salida en la conversación, decíamos "volver al principio es la mejor forma de terminar".
Aunque os parezca raro, el grupo del que hablo está formado por diseñadores, escritores, expertos en el negocio de distribución y marketing... incluso hay uno que es experto en poner títulos a las obras. Y, mucho más raro todavía, están a punto de ver cumplido su sueño. Han creado una librería que es una editorial que es una librería. Han vuelto al principio, porque es la mejor forma de empezar.
En los tiempos en los que vivimos, que pasen cosas así resulta emocionante. Mis mejores deseos para el Zurdo, Mexileña y Clandestino. Muchos lectores, muchos libros, mucha felicidad. ¡Salud!
Publicado por Mújol 12 comentarios
6 de junio de 2008
Horas de vuelo
Esta mañana, durante el recreo, he estado hablando con una compañera sobre el año que viene. Le decía que tengo tantas cosas que corregir -cosas que no han funcionado como deberían- para el año que viene, que debería hacer una lista. No hay que ser muy listo para darte cuenta de lo que deberías mejorar; y desde hace tiempo voy al cole pensando "el año que viene haré esto, el año que viene haré esto otro, etc". Mi compañera, que tiene mucha más experiencia que yo -bueno, todos mis compañeros tienen más experiencia que yo, incluso los más cercanos tienen la misma edad que yo, pero con el triple de experiencia docente- me decía que ella hace lo mismo; pero que todos los años hace lo mismo. Y que, en ciertos aspectos, a pesar de ese espíritu crítico -o, si lo preferís al estilo de Rouco, propósito de enmienda-, eso no evita que ciertos errores se repitan.
Aún así:
• No quiero usar el maldito pegamento de barra, si tenemos que pegar algo, pediré a las madres que compren a los niños otro tipo de pegamento... ¡que sirva para algo!
• No quiero llegar al final de curso con el agua al cuello, y tener que darme prisa por terminar el temario
• No quiero cuadernos con las hojas troqueladas, listas para ser arrancadas. Quiero cuadernos de tapas duras, cuanto más fuertes, mejor.
• Quiero tiempo suficiente para hacer la lista de libros de lectura. Nunca más se me ocurrirá recomendar un libro de lectura a través de un catálogo.
• Quiero un día fijo para el aula de ordenadores. No quiero tener que estar pendiente de reservarla... y ver que he llegado tarde.
• Quiero un sacapuntas de manivela, un sacapuntas profesional. No quiero perder el tiempo miserablemente sacando punta... y ver cómo el lápiz mengua inútilmente.
• Quiero mejorar mi caligrafía en la pizarra. Debo mejorarla. Incluso cambiar de letra. Debo hacer la "g", la "z" y la "l" al estilo de mi-mamá-me-mima.
• No quiero quedarme sin batería en el mac, pero no quiero llevarme el cable (no me cabe en la cartera). Pero un cable adicional cuesta 50 euros. Steve Jobs debería regalarme uno. O Esperanza.
• Quiero poder imprimir en color de vez en cuando. Aunque sólo sea de vez en cuando.
• Quiero plantearme muy seriamente la expresión plástica. Para empezar, no tendré libro de Expresión Plástica. No me ha gustado; sacaré de internet montón de cosas chulas para construir, dibujar, pintar, modelar... Mis alumnos no son tan patosos como yo (al menos algunos).
• Quiero convencer a mis alumnos de que no es suficiente con las horas de clase...
En fin, como dice mi madre, el año que viene tendré más horas de vuelo.
Publicado por Mújol 5 comentarios
5 de junio de 2008
El jamón serrano
Supongo que habré metido la pata en varias ocasiones durante este curso -no sólo lo supongo, estoy convencido-, pero una de las mayores fue hace tiempo. No os lo he contado hasta ahora, pero esta mañana, leyendo sobre la Edad Media en clase de Cono, lo he recordado.
Estábamos estudiando las dietas saludables, los hábitos de alimentación, etc. Entonces, en un ataque de entusiasmo, me puse a hablar del jamón. Del jamón serrano, del bueno. Porque uno puede ir al Carrefour, o a cualquier otro sitio, y comprar jamón normal, que es más barato. Pero cuando, al menos una vez, uno prueba jamón del bueno, el jamón ibérico, que se llama así porque su origen pertenece a la Península Ibérica, ya no lo olvida nunca. Un bocadillo de jamón ibérico, con unas rodajas de tomate y un poco de aceite de oliva, o, si se prefiere, con el tomate restregado en el pan, es una experiencia maravillosa. Debemos aprender a valorar los alimentos, y saber que, aunque en España tenemos muchos, y muy buenos, para mí no hay nada como el jamón serrano. Ya os digo, un poco de jamón serrano...
(Y así creo que estuve un buen rato. Los amigos que me conocen saben que soy el campeón de España de meteduras de pata; además, en clase no había nadie que me diera una patadita bajo la mesa, o una mirada de esas de "déjalo ya, por ahí no sigas". )
El caso es que en clase tengo alumnos que no comen jamón. Ni jamón, ni ningún producto derivado del cerdo.
Y esta mañana...
- Luis, sigue leyendo tú.
- ... en el siglo VII, había surgido en Arabia una nueva religión llamada islam, cuyos seguidores recibieron el nombre de musulmanes...
Uno de ellos:
- Profe, ¿y el dios de los del islam es el mismo que el nuestro?
Otro de ellos:
- Noooo, ¿no te das cuenta que ellos no comen cerdo y nosotros sí?
- Eso es algo muy personal. Podéis preguntárselo a vuestra profesora de religión. Es más, es una pregunta muy interesante. Yo sólo os puedo dar mi opinión personal. Yo creo que lo importante es aprender a respetar a todo el mundo, independientemente de la religión que tengan.
- Sí, profe, pero ¿es el mismo dios, o es otro?
Publicado por Mújol 6 comentarios
4 de junio de 2008
El número final de El Correo de Cadalso
Esta tarde me contaba mi hija por teléfono que tiene que hacer un documental para la televisión de la UNED sobre la llamada web social. A mí no me molesta ese nombre -podría ser ese como cualquier otro-; simplemente me parece la evolución lógica del mayor fenómeno de comunicación que el ser humano ha tenido desde la invención de la imprenta. No creo que debamos distinguir distintos caminos por los que internet haya transcurrido desde sus inicios. Cuando, hace ya muchos años, descubrí por primera vez internet -fui un privilegiado-, supe desde el principio que sería una herramienta genial para los niños. Había dejado la docencia hacía ya muchos años, pero eso no me impidió darme cuenta: justo al contrario, pude dedicarme con todo el entusiasmo y la dedicación a construir una web dirigida a niños y niñas de todo el planeta: niños y niñas hispanohablantes.
La web social, o la web 2.0, o simplemente internet, ha dado voz a muchos de nosotros, que de ninguna otra manera hubiéramos podido compartir. En aquella editorial en la que trabajé decíamos que aprender es compartir, que aprender es participar, que aprender es descubrir. Si tuviera que explicar a alguien qué es internet, no se me ocurre una idea mejor: compartir, participar, descubrir.
Cuando en este curso entré por primera con mis alumnos al aula de ordenadores, con el propósito de hacer el primer número de El Correo de Cadalso, ya os conté el caos que se creó. Usuarios y contraseñas incorrectas, fallos de conexión, "profe que me sa ido to lo que he escrito", etc, etc.
Esta mañana hemos ido para redactar el último número del periódico de este curso. Cada uno se ha sentado en un ordenador, y nadie me ha preguntado nada (excepto millones de dudas ortográficas). Han escrito su artículo, y se han despedido de todos vosotros, queridos lectores, hasta el año que viene.
En materia de educación, internet no es un lujo, es una necesidad.
Echad un vistazo, por favor. Son niños y niñas que comparten sus experiencias con el mundo. Seamos optimistas, y pensemos que el mundo estará encantado de compartirlas con ellos.
Publicado por Mújol 10 comentarios
2 de junio de 2008
Ya estamos en junio
Ya estamos en junio. Esta mañana, como hago siempre -bueno, casi siempre, a veces se me olvida-, he escrito en la pizarra la fecha de hoy antes de que llegaran. Parece mentira, y no sólo porque no para de llover y más parece octubre, sino porque me quedan muchas cosas por contar, muchas cosas que explicar, muchas cosas que aprender.
Aun así, aquellos días de octubre, cuando aquí mismo reproducía sus diálogos, hablando de leer, quedan ya muy lejos. Ellos han cambiado, y yo también. Espero que hayan aprendido algo de Cono, algo de Lengua, algo de Inglés, ... pero lo que realmente me gustaría es que de verdad supieran que solo hay una cosa mejor que leer.
Publicado por Mújol 8 comentarios
29 de mayo de 2008
Los toros, desde el autocar
Tres horas ininterrumpidas en autocar, de un extremo de la Comunidad de Madrid al otro, para ver unos cuantos toros que tenían -disculpad mi ignorancia en tauromaquia-, el mismo aspecto que los que hay a cinco kilómetros del cole (y no me refiero a los Toros de Guisando, aunque podría): negros y con cuernos. Nunca me había encontrado perdido en un autocar lleno de niños, por caminos rurales alrededor de la Sierra Norte. Es la primera vez que hago motocross con un autocar, siguiendo a un coche que según parecía era de los que nos iban a enseñar unos toros, pero que tampoco sabían muy bien dónde estaban. Mientras tanto, contesta mil veces a la pregunta de "Profe, ¿cuándo llegamos?" con "No lo sé, no sé ni cuándo llegamos, ni dónde vamos, ni qué vamos a hacer cuando lleguemos, si es que llegamos a algún sitio".
Bocadillo -muy rico, por cierto-, paseo en un remolque agrícola (excepto unos pocos que no cabíamos y hemos ido en un jeep), y vuelta al cole. Dos horas más de autocar.
La próxima vez, que vengan a ponernos un video. Tenemos un videoproyector estupendo.
(Aunque quizá me lo tenga merecido por estar en contra del toreo).
Publicado por Mújol 9 comentarios
28 de mayo de 2008
Los toros y la dehesa
Hace días que el Ayuntamiento nos invitó a visitar una dehesa -parece ser que es propiedad del conocido torero El Juli-, y allí iremos mañana. Reconocí, delante de mis alumnos, mi opinión contraria a la llamada fiesta nacional, pero también dije que, aunque personalmente estaba en contra, respetaba absolutamente a aquellos que creen que es una tradición a conservar. Dije que yo también consideraba que las tradiciones están para conservarlas, y que las costumbres permanezcan gracias al respeto que se tiene por ellas de una generación a la siguiente. Aun así, mis alumnos conocen mi postura. Creo que fui suficientemente claro y sincero en mi exposición.
Sólo espero que mañana no veamos sufrir a ningún animal, sino disfrutar de un magnífico día de campo (ojalá no llueva), y contemplar la simple maravilla de toros y caballos corriendo en una dehesa. Ya os contaré.
- Profe, ¿y qué es una dehesa?
- Antes de decírtelo, ¿sabes cómo se escribe? Te lo digo porque ya sabes que eres el campeón de España de las faltas de ortografía sin hache. Si no sabes cómo se escribe, no lo puedes buscar en tu diccionario. ¿Ves lo importante que es la ortografía?
(En el aula de ordenadores, escribió deesa, e inmediatamente el dios Google le dijo "quizás quiso decir dehesa"...)
Publicado por Mújol 7 comentarios
27 de mayo de 2008
Los deberes
Perdonad, llego un poco tarde. Estaba:
• Preparando el examen de Inglés que mañana tienen los de sexto
• Corrigiendo el examen de Cono de esta mañana
• Editando el video resumen que entregaré a mis alumnos al final del curso
• Diseñando, con Illustrator, este título para hacer un marco (mañana tenemos Expresión Plástica).
Por supuesto, un título personal y absolutamente intransferible.
Publicado por Mújol 7 comentarios
26 de mayo de 2008
Las personas grandes
"Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.... A lo largo de mi vida he tenido multitud de contactos con multitud de gente seria. Viví mucho con personas grandes. Las he conocido muy de cerca; pero esto no ha mejorado demasiado mi opinión sobre ellas."
Antoine de Saint Exupéry
Yo no he tenido, lamentablemente, la experiencia del autor pilotando aviones, conociendo otras culturas y otros países. Sí he tenido la oportunidad de viajar, aunque no tanto como hubiese querido. El otro día, hablando con alguien que conocía algo mi pasado, se sorprendió mucho al ver que estaba trabajando de maestro, en un pequeño pueblo al límite de la Comunidad. -¿Y cómo es que has terminado así?-, me preguntó. Aunque no quise dar explicaciones -no era el momento-, la verdad es que la pregunta no estaba tan mal formulada. He terminado así porque empecé así. Y así quiero seguir. Nunca más renovaré mi curriculum, nunca más tendré que preocuparme por defender mi puesto de trabajo con datos de ventas. Como mi querido Antoine de Saint Exupéry, yo también he pasado mucho tiempo con las personas grandes, y las he conocido muy de cerca; y tampoco eso ha mejorado la opinión que tenía sobre ellas. Quiero seguir en mi clase, porque, definitivamente, he encontrado mi sitio.
Si entre todas las personas grandes que he conocido, hay alguna que quiera venir a verme, estaré encantado de hacerle pasar a mi clase. Allí les esperamos, mis alumnos y yo.
________________
(Así que, hija, si una vez más el programa de la tele se termina porque cae el share, no te preocupes. Fíjate a qué edad he encontrado mi sitio yo).
Publicado por Mújol 7 comentarios
22 de mayo de 2008
El futuro de El Correo de Cadalso
- Vamos, aprovechad el tiempo, que mañana tenemos el examen de Lengua.
- Profe, y si el año que viene no nos das tú clase, ¿qué pasará con El Correo de Cadalso?
- Ahora no es el momento de hablar de eso, ponte a estudiar.
- Pues nada, que el periódico se terminará.
- Nooo, porque el año que viene también nos dará claseeee.
- ¿Y tú qué sabes?
- Pues sí, sí que lo sé.
- Ya, lista, pues a lo mejor no. A lo mejor el periódico lo hacen los que estén en quinto, como nosotros ahora.
- Pues nooo, porque lo haremos nosotros en sexto, listooo.
- De eso nada, profe. El Correo de Cadalso lo hacemos nosotros. ¿A que sí? ¿A que te vas a quedar en el cole y lo seguiremos haciendo?
- Bueno, de momento, ya podéis ir pensando en vuestro próximo artículo. Posiblemente será el último número de este año, así que tiene que ser espectacular.
- Profe, yo lo voy a hacer sobre el viaje a la Virgen de Fátima que hice con mis padres.
- Pues yo, de cómo son las bodas en Galicia.
- Pues yo de cuando fuimos a la piscina.
- Y yo de que mi primo se va a Pekín, a las olimpiadas.
- Profe, yo sobre lo que te conté.
- Bueno, vale. Que cada uno lo vaya pensando. Pero ahora aprovechad el tiempo.
Publicado por Mújol 6 comentarios
21 de mayo de 2008
20 de mayo de 2008
El castellano
chico, ca.
(Del lat. ciccum, cosa de poquísimo valor).
1. adj. pequeño (‖ que tiene poco tamaño).
Esa es la primera acepción en el diccionario de la RAE. Por eso mis alumnos, con muy buen criterio, y por la zona en la que viven, la utilizan constantemente, sin dudarlo:
- Profe, el cuadro de los verbos, ¿así, o más chico?
(Yo, como soy de Usera, diría "pequeño" en lugar de "chico", pero no me gusta tanto.)
Publicado por Mújol 4 comentarios
16 de mayo de 2008
La banda sonora original de 5ºB
Andaba esta mañana pensando, mientras hacían los ejercicios, que antes de que termine el curso haré un video -con IMovie, claro- con las fotos y secuencias de video que he ido grabando desde el principio... allá por el mes de septiembre. Supongo que a los padres les gustará verlo, pero no lo haré por ellos: lo haré por mis alumnos. Con un poco de suerte, pasarán unos pocos años, y les gustará verse leyendo, bailando, o en alguna de las excursiones que hemos hecho. Pensaba en eso, cuando Rosa me ha preguntado:
- Profe, si estamos callados pones la de Mediterráneo, ¿vale?
Al escribir "Mediterráneo" en el ITunes, han salido más de cuatro versiones de la canción, además de la original. Mientras terminaban los ejercicios para que no se convirtieran en... deberes, he pensado en la música que le pondré al video. Aún no lo he decidido -como es de las cosas que más me gusta hacer, lo decidiré cuando lo haga-, pero se me ha ocurrido pensar en todas las canciones que hemos escuchado, y en aquellas que, por un motivo u otro, aún recuerdan, y aún me piden.
Esta es la lista Top Ten de 5ºB:
- Nanas de la cebolla, de Miguel Hernández/Joan Manuel Serrat
- Tu risa, de Pablo Neruda/Olga Manzano y Manuel Picón
- Give peace a chance, de John Lennon
- El tractor amarillo, de Zapato Veloz
- Mediterráneo, de Joan Manuel Serrat
- El chiki-chiki, de Rodolfo Chiquilicuatre
- Oh Fortuna, fragmento de Carmina Burana de Carl Orff
- The Sounds of Silence, de Simon & Garfunkel (aunque aún no he logrado convencerles de que no es la de misa)
- Sinfonía nº9: Oda a la alegría, de Beethoven
- Palabras para Julia, de José Agustín Goytisolo/Paco Ibáñez (pero ya os conté que algunos prefieren la versión de Los Suaves)
Como el que tiene el ordenador soy yo, el que pone música soy yo también, que para eso soy el maestro. Algunos, pocos, me han traído algún día un disco (Pignoise y Tokyo Hotel), y los hemos puesto también. Lamentablemente, no han entrado en el Top Ten... pero aún no ha terminado el curso.
Publicado por Mújol 5 comentarios
15 de mayo de 2008
Un link
Aunque aún hace frío -y mucho más si vas en moto-, estaba deseando enseñarles mi nueva camiseta; así que me la he puesto debajo de la camisa. Cuando la he enseñado en clase, Pedro me ha preguntado:
- Profe, ¿y por qué llamaste a tu blog "Mújoles de la encañizá"? ¿Qué significa eso?
Hemos estado haciendo unos ejercicios de Inglés, y he prometido que antes de que nos fuéramos a casa lo explicaría.
Aunque cuando inicié este blog aún no había vuelto al cole, cada vez estoy más convencido de que elegí el nombre correcto. Ellos son también mújoles de la encañizá. Como yo.
Esta fue la razón de elegir el título.
Publicado por Mújol 6 comentarios
14 de mayo de 2008
Hoy, a la piscina
El plan era dar clase hasta las 11:15, y marcharnos luego en autocar al pueblo de al lado, que tiene una magnífica piscina cubierta municipal. Y así lo hemos hecho. Claro, una vez más, los niños decían que nos íbamos de excursión (entienden, por definición, que cualquier actividad extraescolar, requiera o no transporte público, es una "excursión"). Hemos llegado en 10 minutos, y los hemos repartido en dos filas: niños a los vestuarios masculinos, y niñas a los femeninos. Como lo habíamos previsto, nos ha acompañado la profesora de Religión, por si necesitábamos alguna ayuda en el vestuario de las niñas -los tres tutores del 3º ciclo somos hombres-. Allí nos han recibido dos monitores, que se han encargado de ellos, proponiendo una serie de juegos en el agua que les han parecido muy divertidos -no hay nada como jugar en el agua-. Como yo no sabía que la instalación contaba con dos piscinas, y que además no iba a hacer falta mi participación para controlar a los niños, no me he llevado el bañador, y me he arrepentido muchísimo. Manuel, tutor de 6º, ha estado todo el rato disfrutando del jacuzzi, tumbado relajadamente mientras los demás mirábamos con envidia desde la grada. A pesar de que es un pueblo muy cercano, no conocía esas estupendas instalaciones.
Al entrar, y con el propósito de ayudar en lo que pudiera, me he metido en el vestuario de los niños. He recordado, inmediatamente, la sensación que tuve a su edad, cuando me vi oblidado a desnudarme por primera vez delante de mis compañeros. En aquel colegio nos duchábamos siempre que teníamos clase de Educación Física, y siempre delante de todos los compañeros. Aquí no ha sido así: cada uno ha ido entrando en las duchas, y allí se ha podido cambiar tranquilamente. Lo curioso es que, una vez han salido todos y todas, con los gorros de baño puestos, no los reconocía desde la grada. Estoy acostumbrado a verlos todos los días, pero no en bañador y con el gorro de baño. No ha sido sólo un ejercicio físico en el agua; ha servido también para acostumbrarnos a vernos en bañador, unos más delgados, otros más gorditos. Lástima que algunos niños no hayan querido venir. No estamos en este mundo para ser gordos o flacos, sino para ser felices.
Publicado por Mújol 4 comentarios
13 de mayo de 2008
La genista
genista.
(Del lat. genista).
1. f. retama.
1. f. Mata de la familia de las Papilionáceas, de dos a cuatro metros de altura, con muchas verdascas o ramas delgadas, largas, flexibles, de color verde ceniciento y algo angulosas, hojas muy escasas, pequeñas, lanceoladas, flores amarillas en racimos laterales y fruto de vaina globosa con una sola semilla negruzca. Es común en España y apreciada para combustible de los hornos de pan.
El otro día les contaba a mis alumnos que con estas últimas lluvias, el campo está precioso, lleno de flores amarillas y blancas de la genista. Gracias a esta época del año, y a la espectacular explosión floral de esta planta, ahora ya saben a qué me refería.
Las palabras "genista" y "parca" fueron las primeras palabras que yo busqué deliberadamente en un diccionario, porque necesitaba conocer su significado. En clase, gracias a haberlo repetido muchas veces, cada vez que leemos una palabra cuyo significado nos es ajeno, lo buscamos en nuestros diccionarios. Hay veces que, además de consultar la palabra en cuestión, algunos continúan echando un vistazo al diccionario, buscando palabras "prohibidas", y mostrando luego con satisfacción a sus compañeros el resultado. Creen que no los veo, o que no me doy cuenta, pero no saben que me doy cuenta, y que los veo. Y tampoco saben que yo hacía lo mismo a su edad. En los libros de texto no vienen esas palabras, pero en los diccionarios, aunque sean diccionarios escolares, sí. Y, a esa edad, resulta divertido comprobarlo.
Leo a Javier Marías esta semana -nuevo integrante de la Real Academia Española- sobre el estado de la lengua en España. En su artículo, reflexiona sobre la "marabunta de anglicismos innecesarios que padecemos", pero concluye que "no somos nadie para quitarle a nuestra lengua un término", ni siquiera la RAE.
Yo recuerdo las palabras "genista" y "parca" por la misma razón que muchos de vosotros habréis adivinado. Aquella canción, que escuché por primera vez a los 15 años, era tan perfecta, que no podía consentir que no todo encajara. No podía permitirme no saber qué quiso decir el poeta cuando escribió:
Ay... si un día para mi mal
viene a buscarme la parca,
empujad al mar mi barca
con un levante otoñal
y dejad que el temporal
desguace sus alas blancas.
Y a mí enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo,
en la ladera de un monte,
más alto que el horizonte,
quiero tener buena vista.
Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista...
En mi caso, ya que sale el tema, en el Mar Menor. El hijo bastardo del Mediterráneo.
Publicado por Mújol 7 comentarios
12 de mayo de 2008
Las camisetas
De todos los años que llevo trabajando, me he pasado más de la mitad vestido con corbata. Excepto cuando empecé, a los veinte, en los pocos años que estuve de maestro, el resto del tiempo he ido a la oficina así. En el primer viaje de trabajo que hice a Estados Unidos, -a un congreso en el que participaba Steve Jobs, mi gran ídolo-, compré en la tienda de Disney una corbata que llevaba dibujos de Mickey Mouse, estampados de forma muy sutil. Desde entonces, y por una inocente superstición, comencé a coleccionar corbatas de Mickey Mouse, llegando a tener unas 60, que iba poniéndome cada día. Me hacía el nudo de la corbata en el espejo, de forma totalmente automática. Ahora, si tengo que hacerle el nudo a alguien -a mi hijo, por ejemplo- no soy capaz de enseñarle cómo hacerlo. Sólo puedo hacérmelo a mí, y además necesito un espejo.
Pero este año voy a trabajar en vaqueros. No me pongo los que tengo más desgastados, pero voy encantado con mis vaqueros, es una más de las ventajas de ser maestro. Además, dentro de poco, en cuanto terminen estas últimas y agradecidas lluvias, habrá que sacar las camisetas del armario; podré ponerme todas las que me gustan: la de Montesa, la del periódico ruso con la portada de Yuri Gagarin, la de la Stiercol Blues Band, la de la tira de velcro con letras que puedo quitar y poner, la de Honda Goldwing, etc, etc.
El viernes estuve en Madrid, y me regalé esta que véis en la foto. Estoy deseando ponérmela para que la vean mis alumnos.
Publicado por Mújol 11 comentarios
8 de mayo de 2008
El detector
- Profe ¿puedo ir al baño?
Una pregunta muy frecuente, algunas veces demasiado frecuente. Además, está comprobado empíricamente que si permites que alguien vaya, inmediatamente se producirá la reacción siguiente:
- Profe ¿y yo?
La cuestión está, queridos futuros maestros, en saber si la pregunta es sincera, porque tienen necesidad real de ir, o simplememente pretenden darse una vuelta, y volver a clase lo más despacio que puedan. Hace tiempo una compañera de 1º curso me contó que un día, ante esta pregunta, y teniendo en cuenta que era alguien que la hacía con demasiada frecuencia, se negó diciendo algo así como:
- No, ya está bien de ir al baño.
- Profe, es que me meo.
- Ya, pues no vas a ir, así que tú verás, como no lo hagas en la papelera...
Y, según parece, aquel niño lo hizo. Se bajó la cremallera del pantalón y lo hizo en la papelera.
Así que desde hace tiempo, casi desde principio de curso, yo utilizo un procedimiento infalible para saber si de verdad quieren ir al baño. Cuando lo usé por primera vez -simplemente se me ocurrió en aquel momento-, no pensé ni por un segundo que fuera a funcionar; pero lo cierto es que funciona, al menos a mí. Si algún alumno me lo pregunta (sólo lo hago en mi clase, con los de sexto no funciona), cruzo su dedo índice con el mío. Entonces, con los dedos así cruzados, cierro un momento los ojos, luego los abro y miro los suyos fijamente. Después, decido: si de verdad tienen ganas de ir, van.
Funciona tan bien, que algunos de ellos me lo piden y se someten voluntariamente al detector, ofreciéndome su dedo para la prueba. Hoy, por ejemplo, uno de ellos me lo ha pedido. El detector me ha indicado claramente que no era una necesidad real, y me he negado. Él, sonriendo abiertamente, ha vuelto a su silla y me ha preguntado:
- Profe, ¿cómo lo sabes?
Adjunto aquí la foto del detector. Una maravilla de la técnica.
Publicado por Mújol 8 comentarios
5 de mayo de 2008
El punto más occidental de Europa
Como todos los lunes, usamos la primera sesión de Lengua para contar lo que hemos hecho el fin de semana. Hay cosas en clase que ya no hace falta decir, de manera que nos ahorramos mucho tiempo en explicaciones.
- Bueno, hoy empiezo yo. ¿A que no sabéis dónde he estado?
Varios a la vez:
- ¡En Portugal!
(No recuerdo haber mencionado que me iba a Portugal, pero parece que sí lo había hecho. No recuerdan datos importantes, como qué es la población absoluta, o el índice de natalidad, pero sí recuerdan datos que ni yo mismo recuerdo haber dado.)
- Exactamente. Pero fijaos, aquí en el mapa. He estado justo aquí (señalo el mapa de la Península Ibérica que tengo en la pared). ¿Véis esta especie de nariz que tiene Portugal? Pues he estado con la moto justo aquí. En el punto más occidental de toda Europa.
Uno de ellos:
- Profe, ¿y eso qué es?
- Occidental quiere decir oeste. El punto que está más al oeste de toda Europa. Si os fijáis aquí -señalo el mapa de Europa que tengo en la pared de enfrente-, ¿recordáis lo que os conté de la rosa de los vientos?
Una de ellas:
- Sí, lo del norte, sur, este y oeste.
- Pues este punto es el que está más al oeste de toda Europa. Hasta aquí fui con la moto. ¿Queréis ver una foto?
He sacado el IPhoto, y he mostrado algunas -la verdad, muy bonitas- que hemos hecho. Por fin mi moto tiene en el maletero una pegatina más, la de un fantástico lugar llamado Cabo da Roca, en Portugal. ¿Queréis ver una foto?
Publicado por Mújol 8 comentarios
29 de abril de 2008
Comunicarse
Tengo algunas alumnas (alumnos, de momento no) que me envían de vez en cuando correos electrónicos. Como ya he comentado en clase, no me importa que lo hagan, porque fui yo quien les dio de forma voluntaria mi dirección. Es más, considero que es una forma muy eficaz de comunicarse por escrito, y de aprender que lo que uno escribe, escrito queda. Pero, cada vez con más frecuencia, me envían mensajes que todos nosotros conocemos desde hace mucho tiempo. Por eso, antes de reenviar un mensaje, mis alumnos deberían saber que:
1 - No van a cerrar el Hotmail. ¿De acuerdo? No os lo creáis, sólo lo hacen con la intención de crear tráfico de mensajes (en los mejores casos, en otros, las intenciones son mucho peores). Además, si lo cierran, peor para ellos. Siempre habrá otro gratuito. Y si no es de Microsoft, mejor.
2 - Cuando recibáis un mensaje con muchas direcciones, pensadlo bien antes de reenviarlo a alguien. Quizá ese alguien ya lo sepa, o quizá no le interese saberlo, o quizá esa información no sea veraz. En el correo electrónico, como en el buzón de casa, hay dos tipos de mensajes, las cartas personales -lamentablemente casi exclusivamente de los bancos- y la publicidad. Evitad que vuestros amigos pierdan el tiempo con asuntos que no tienen la más mínima importancia.
3 - Cuando leáis algo del tipo "envíalo a tu amigos porque si no lo haces, una maldición eterna caerá sobre ti", etc, etc, podéis parar de leer. Ya sabéis que leer es algo fantástico, pero no leer cualquier cosa. Las maldiciones, como muchas otras cosas, no dependen de enviar o no mensajes. No dependen de nada.
4 - Si queréis escribir, hacedlo. Yo os prometo aquí, por escrito, que lo leeré. Pero sólo lo que hayáis escrito vosotros.
La cuestión es, mis queridos lectores adultos, ¿a qué edad aprendimos nosotros todo esto del mail? El que diga que a los 11 años miente (o es un replicante... "he visto cosas que vosotros no creeríais...").
Publicado por Mújol 10 comentarios
28 de abril de 2008
Plantando pinos
El viernes nos fuimos a plantar pinos. El ayuntamiento quería reforestar parte de una ladera, y nos pidió que echáramos una mano. Con toda probabilidad, los empleados del ayuntamiento habrían llevado a cabo su tarea de forma más rápida y eficaz sin nuestra participación, pero, claro, era una oportunidad para salir al campo, y además tratar de colaborar en esta fantástica iniciativa, porque no todo el mundo puede hacerlo. Y allí fuimos, equipados con nuestras pequeñas palas de jardín -o de playa-, dispuestos a pasar un rato al aire libre, y a permitir que unos pocos seres vivos crecieran juntos. Pasarán varios años hasta comprobar si nuestra iniciativa tuvo algún éxito; espero que todos recuerden este día, y la zona aproximada donde plantaron su árbol. Ellos también crecerán, junto con los pinos de su pueblo.
Javier Krahe, uno de mis cantautores favoritos, hace muchos años escribió una canción que tituló "El tío Marcial". Cuenta la historia de alguien a quien, después de haber escrito un libro, haber tenido un hijo, y haber plantado un árbol, le viene a visitar la Muerte. Marcial, -quien podría ser perfectamente el propio Krahe, siempre obsesionado con la muerte- viendo que ésta se presenta con su imagen habitual, guadaña al hombro, le dice que no, que aún no, que se vaya "a cortar el césped...". Y cuenta la historia de su libro, de su árbol, y de su hijo.
Os pongo aquí sólo la historia de su árbol. El resto de la canción la podéis buscar por ahí.
"...El árbol que planté,
benemérita acción,
porque ya quedan pocos,
en mi pobre ciudad,
era un sauce llorón,
llorón, pero sin mocos.
Pero resulta que,
tenían otro plan
las urbanizaciones,
¡pobre sauce llorón!,
ya secó el alquitrán
tus verdes lagrimones..."
A ver si hay suerte, y agarra alguno.
Publicado por Mújol 4 comentarios
25 de abril de 2008
El Correo de Cadalso, nº V
Ya sé que estábais todos impacientes por leer El Correo de Cadalso, el mejor periódico del mundo. Ya a la venta (gratuita), el quinto número. Ha tardado un poco más por varias razones:
1 - Reservar la sala de ordenadores para los miércoles (único día que tengo dos sesiones seguidas de Lengua) es una tarea complicada. Si no estás atento, cuando quieres reservarla ya es tarde.
2 - Quería esperar a hacer la visita a Madrid es Ciencia. Esperaba que algún periodista escribiera una crónica del evento. Podéis (debéis) leerlo aquí.
3 - Tenemos mucho trabajo. Para poder escribir en el periódico, primero tenemos que seguir aprendiendo a escribir...
4 - Yo no soy quien selecciona los temas para los artículos, y no todos tenían ya su artículo preparado... tengo algunos periodistas en la redacción un poco vagos. Si no los empujas, no escriben.
5 - A algunos periodistas se les olvida su contraseña para poder escribir, y debo registrarles de nuevo.
Como es habitual, este nuevo número está lleno de artículos muy interesantes. Hemos dado un giro más personal al estilo -no sé muy bien por qué, la verdad-, y en esta ocasión podéis disfrutar con la lectura de algunas experiencias que nuestros periodistas han vivido en primera persona. Además, un reportaje sobre la fiesta del Hornazo, propio del Pulitzer, otro sobre "El carné de calculista", un cuento con toques surrealistas sobre pájaros (su autor es un experto ornitólogo), un magnífico artículo sobre la emigración, otro sobre un viaje a Marruecos, nuestra experta en poesía nos regala una más de sus favoritas... Tenemos incluso publicidad (también gratuita) sobre una tienda de chuches del pueblo, donde parece ser que tienen nuestros anteriores ejemplares expuestos en el escaparate.
¿No os he dicho ya que es el mejor periódico del mundo?
Publicado por Mújol 5 comentarios
24 de abril de 2008
Hoy, de excursión
Eso decían ellos, "nos vamos de excursión", pero más que una excursión, ha sido una visita a la Feria de Madrid, en una exposición llamada Madrid es Ciencia. Como me temía que estaría lleno de gente, y así ha sido, he pasado el día más preocupado de que no se me perdiera ninguno que de poner el mínimo interés en los expositores. En el único que he podido prestar unos minutos de atención ha sido en el stand de la Expo de Zaragoza, donde me han obsequiado con alguna documentación y un par de posters. Pero nada más, el resto del tiempo, haciendo recuento mental cada cinco minutos, e insistiendo que no se separaran del grupo. Como soy, quizá, un poco paranoico, me daba terror pensar que subíamos al autobús y me faltaba alguno. Me siento más relajado si vamos al campo; imaginad a varios miles de niños y adolescentes de un stand a otro pidiendo bolsas, posters, bolígrafos o cualquier otra cosa. En uno de ellos, creo que de la Comunidad de Madrid..., estábamos más o menos agrupados cuando ha sucedido lo que yo me temía. He visto a un chaval vestido con una camiseta con el logo de la Comunidad de Madrid, identificado claramente como alguien perteneciente al stand. Llevaba una caja de cartón enorme. En el centro del stand había una urna de metacrilato y dentro unas pocas pelotas de goma. Se ha acercado a la urna, y ha esperado a que hubiera suficiente gente alrededor para volcar la caja sobre la urna. De repente, una enorme montonera de chavales, algunos grandes, otros pequeños, se han abalanzado sobre la urna, y algunos han caído al suelo empujados por los demás. Entre ellos, algunos míos. Afortunadamente no ha pasado nada (algunos han conseguido coger cuatro pelotas, otros ninguna), pero la urna se ha roto en pedazos, y las bolas han salido rodando por el suelo. El susto ha sido mayúsculo. Y la estrategia de la gente del stand, lamentable.
Mis alumnos han disfrutado, pero yo no. Prefiero las excursiones de toda-la-vida, al campo, a contemplar esta fantástica primavera. Por cierto, hace tiempo os mostré una foto del pantano. Como, por fin, ha subido, ayer hice otra.
Publicado por Mújol 8 comentarios
23 de abril de 2008
San Jorge

________________
Veinte mil leguas de viaje submarino, de Julio Verne y una petunia (lo siento, no tengo rosas) para todos vosotros. ¡Viva Sant Jordi! ¡Viva Julio Verne! ¡Viva internet!
Publicado por Mújol 5 comentarios
22 de abril de 2008
Los dientes
Desde que empezó el curso, de vez en cuando a mis alumnos se les caen los dientes. Pensaréis que es algo lógico y natural, y claro que lo es. A otros, dentro de poco también nos pasará lo mismo, pero ya no será igual... no volverán a salir.
¿Sabíais que...?
El ratoncito Pérez es un personaje de leyenda muy popular entre los niños españoles e hispanoamericanos.
No en todas nuestras Comunidades Autónomas tiene el mismo nombre:
- En Cataluña, "l'Angelet" (el Angelito)
- En el País Vasco, "Mari teilatukoa" (Mari la del tejado)
El origen de la leyenda parece estar en un cuento, escrito por un jesuita, el Padre Luis Coloma (1851-1915), miembro de la Real Academia Española. Recibió el encargo de escribir un cuento al rey Alfonso XIII, para que no se preocupara por aquella pérdida.
A mí me encantaría poder dedicarme a eso. Me gustaría haber sido el Padre Luis Coloma y haber recibido tal encargo.
¡Por el Ratoncito Pérez! ¡Salud!
______________
Foto de Madrid, en la calle Arenal.
Publicado por Mújol 5 comentarios
21 de abril de 2008
La emigración
Hoy hemos estado aprendiendo -bueno, mejor, hemos estado leyendo- acerca de la emigración. De la diferencia entre emigrante e inmigrante, de que no hace muchos años en España hubo mucha gente que tuvo que emigrar en busca de trabajo, como lo hacen ahora muchas familias del este de Europa, del norte de África y de Sudamérica. Hemos aprendido -bueno, mejor, hemos leído y contestado a preguntas- sobre qué es la población natural, qué es el crecimiento real, qué es la mortalidad y la natalidad, etc. Me he acordado de una canción de Carlos Cano, que habla de eso. De cómo éramos los españoles entonces. El Salustiano, así se llama la canción, retrata no sólo la falta de perspectiva económica que existía en nuestro país, sino también el estado lamentable de educación y formación de muchos españoles.
Hasta un pueblo d'Alemania
ha llegao el Salustiano,
con más de cuarenta años
y de profesión el campo,
pa buscarse l´habichuela
y ahorrar algunos marcos
y que pueda la parienta
comprar algunos marranos.
Yo no creo que el sombrero
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados
que viven de na.
Que lo roban, lo roban,
con cuatro palabritas finas lo roban.
En principio se hace dura
sobre to la soleá,
esa gente chamullando
no se le entiende ni atá.
Menos mal que algunas veces
la embajada cultural
nos mandan al Julio iglesias
y a un tal Manolo Escobar.
Yo no creo que el sombrero
les toque en la tómbola
a esos gachós trajeados
que viven de na.
Que lo roban, lo roban,
con cuatro palabritas finas lo roban.
Y así s'acaba la historia
del güeno del Salustiano,
de tanto apencar los huesos
otro gallo l'ha cantado.
Gallo dice que l'obrero
de cachondeo está harto,
si no hubiera ido a Alemania,
no hubiera aprendido tanto.
No sé cómo podría explicarles -para que lo entendieran- que hubo en España muchos como Salustiano hace unos pocos años. Me he acordado de Salustiano, y de los españoles que ahora estudian y trabajan en Alemania (especialmente de unos cuantos, a los que empiezo a tener, aunque no los conozco personalmente, un cariño especial).
Publicado por Mújol 9 comentarios
18 de abril de 2008
Año 2030
El hombre ha encontrado por fin una fuente de energía limpia y sostenible. Ha aprendido a conservar los recursos naturales, ha aprendido a respetar las razas, las religiones, los sexos, las ideas.
Madrid es ya una capital donde todo el mundo va en bici. Es miércoles, y como todos los miércoles, me dirijo a escuchar una conferencia en el Salón del Maestro Jubilado. Hoy, un joven de unos treinta años presenta su libro. Un libro escrito en dos lenguas: el árabe y el español. Me coloco en las primeras filas, y cuando el joven escritor sube al escenario me quedo paralizado. Es él, no hay duda. Termina la conferencia y me encamino a saludarle. Entonces, saco este papelito de mi cartera, y se lo muestro. Un papelito que me dio, doblado, un viernes, en el mes de Abril del año 2008.
Soñar no cuesta nada.
Publicado por Mújol 12 comentarios
17 de abril de 2008
Empanaos
Hoy estaban empanaos. Como quizá da la impresión de que estamos todo el día leyendo poesía y prestando el máximo de atención, tal vez también sea bueno contar que no siempre es así. Aunque no lo recuerdo exactamente, no creo que ninguno de los grandes pedagogos a los que leí cuando era joven utilizaran este término para referirse al estado de ánimo y nivel de atención de los alumnos. Tampoco creo haber leído nada sobre la influencia de la climatología en la atención en clase. Pero hoy llovía -hemos tenido que quedarnos en clase durante el recreo- y estaban empanaos. El empanamiento se contagia rápidamente de unos a otros, de manera que, aunque resulte difícil creerlo, basta que tres o cuatro de los que normalmente prestan atención tengan una actitud desganada para que lo hagan todos los demás. Y así surge el empanamiento global. Casi todo lo que he tratado de explicar tendré que repetirlo.
Aunque quizá, no lo sé, el que estaba empanao era yo.
Publicado por Mújol 7 comentarios
16 de abril de 2008
Pablo Neruda y Manuel Picón
A Pablo Neruda lo conocéis. A Manuel Picón lo conocí yo. Tuve ese privilegio cuando estudiaba Magisterio, hace más de... veinticinco años. Manuel Picón era un cantante, guitarrista y compositor uruguayo que, entre otros discos, publicó junto con su mujer, Olga Manzano, un maravilloso disco de poemas de Pablo Neruda: Los versos del Capitán. Un día apareció por clase, invitado por uno de mis profesores. Nos habló de la poesía, animándonos a hacer lo mismo cuando estuviéramos delante de nuestros futuros alumnos. Hoy, en clase de Lengua y, a última hora, en Expresión Plástica, hemos escuchado la voz de Pablo Neruda en clase. Una voz compuesta de dos voces, la de un hombre y una mujer, que nos han hablado de lo importante que era para el poeta la risa. Hace tiempo que escuchamos a Miguel Hernández decir "tu risa me hace libre, me pone alas"; hoy nos ha contado Pablo Neruda:
"Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere.
Niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca,
porque me moriría".
Hemos escrito el poema en lugar del dictado que venía en el libro, como en ocasiones anteriores, pulsando el botón de "pausa" en el Itunes, para tener tiempo suficiente de escribirlo todo. Luego, a última hora, mientras construían un farolillo de papel, con el infame pegamento de barra que ni-pega-ni-ná, algunos ya se han animado a cantarla.
A Manuel Picón volví a verlo, muchos años después, cuando trabajaba en Anaya. Vino, junto con otros cantautores, a ofrecer un miniconcierto. Y, por segunda vez, fue un privilegio escucharle. Poco tiempo después, leí en los periódicos que se había ido para siempre.
Supongo que os hacéis una idea de lo que me hubiera gustado que él hubiera estado en clase hoy. Veinticinco años después, "Tu risa", de Olga Manzano y Manuel Picón, queda escrita en unos pocos cuadernos, y escuchada por unos pocos alumnos.
Publicado por Mújol 4 comentarios
15 de abril de 2008
El congreso de Atapuerca
Hace varios millones de años, un grupo de Neandertales que vivían en la provincia de Cuenca se reunieron para organizarse. Todos tenían problemas parecidos, y por tanto a todos les interesaba buscar alguna solución. Pensaron que quizá compartiendo sus experiencias podrían encontrar soluciones; hasta entonces cada uno había tratado de encontrarlas por separado, sin éxito. La caza escaseaba, la pesca requería grandes desplazamientos, y su transporte hacía que se pudriera antes de consumirla, el consumo de frutos del bosque a veces les producía severos trastornos intestinales, e incluso la muerte, etc. Para sobrevivir, había que tener en cuenta cada vez más cosas, cosas que tenían que ver con la climatología, con la fauna, con la flora, con todo lo que rodeaba su pequeña comunidad. Y todas esas cosas se transmitían de generación en generación por el único método eficaz que funcionaba de forma natural: la imitación. Los hijos aprendían de sus padres. Con el tiempo, cada una de estas pequeñas comunidades, gracias a la imitación y al estudio cotidiano de su medio, fueron aprendiendo más cosas, y esto hizo que cada grupo tuviera cada vez más conocimientos de su medio (ellos no sabían que, millones de años después, todas esas cosas que aprendían de sus padres los Homo Sapiens lo llamaríamos Conocimiento del Medio). Y aunque la imitación funcionaba razonablemente bien, tenía una pega: los hijos sólo podían aprender lo que veían y escuchaban de sus padres. Había, por tanto, comunidades especializadas en pescar, otras en cazar pequeños mamíferos, otras muy versadas en hierbas y frutos, otras que sabían construir viviendas confortables (en lo que ahora es Seseña), otras conocían multitud de hierbas, tubérculos y raíces que mitigaban sus problemas de salud...
En aquella primera reunión en Cuenca decidieron dos cosas importantes: comenzar a comercializar sus productos. Volverían todos los meses allí, y cada pequeña comunidad tendría un espacio -un stand- para exponer todo aquello que quisiera intercambiar: caza, pesca, hierbas medicinales, etc.
Fue todo un éxito. A partir de entonces los conocimientos del medio ya no se limitaban a su pequeño entorno, sino que conocían muchas más cosas que quedaban muy lejos. Conocían el mar, aunque muchos de ellos no lo habían visto.
Y en aquel congreso decidieron también que habría dos cosas con las que nunca comerciarían: la educación y la sanidad. Surgieron entonces dos nuevos empleos: los médicos y los maestros. Ellos no cazarían ni pescarían; unos y otros se dedicarían a cuidar de la salud del resto, y a enseñar a los pequeños neandertales los fundamentos básicos de la vida en comunidad. Acababa de nacer, en aquel gran salón de Atapuerca, el servicio público.
Lo sé porque tengo un amigo Neandertal que me lo ha contado.
Publicado por Mújol 4 comentarios
14 de abril de 2008
La educación es un bien público
Estoy tratando de escribir sobre ello, escribiendo un pequeño relato sobre la sanidad y la educación. Y sobre lo que significa "servicio público". Al menos para mí. Pero como aún no lo he terminado, y hoy ya no me da tiempo, pido disculpas y os emplazo para mañana. Tengo que corregir los exámenes de mis alumnos sobre la Comunidad de Madrid. Al menos, lo único que deben hacer es aprender sus datos geográficos.
(Hoy ha venido a darnos una charla a los maestros un sindicalista de CCOO, a contarnos lo que parece que se pretende hacer en la Comunidad de Madrid con la educación. Me he quedado anonadado.)
Publicado por Mújol 5 comentarios
10 de abril de 2008
El filántropo
filántropo, pa.
(Del gr. φιλάνθρωπος).
1. m. y f. Persona que se distingue por el amor a sus semejantes y por sus obras en bien de la comunidad. U. t. c. adj.
Muy distinguido señor:
Como ya es de su conocimiento, me permito ponerme en contacto con usted para comentarle mi situación, con la esperanza puesta en que, dado su interés por la educación pública de calidad, y vistos los escasos medios con los que la escuela cuenta, tenga a bien tratar de satisfacer nuestras necesidades, si no totalmente, sí al menos en lo que concierne a la dotación de herramientas multimedia para el aula.
No queremos sustituir la pizarra por una pantalla. Lo que queremos es tener una pizarra más grande, una pizarra que ocupe toda la pared, desde el suelo hasta el techo. Además, en la misma pared, queremos tener una pantalla de proyección que podamos subir y bajar, siempre que la tarea en cuestión lo requiera.
Además, necesitamos un videoproyector colgado del techo, con un mando a distancia para poder encenderlo, y cuya conexión esté situada en la mesa del profesor. Eso me permitiría proyectar la imagen de mi ordenador en cualquier momento, sin tener que ir mesa por mesa mostrando a mis alumnos la imagen.
Por otro lado, también necesitamos tener cuatro altavoces autoalimentados, de calidad suficiente, situados en cada esquina del aula. Como en el caso del videoproyector, la conexión de audio estaría también disponible en la misma regleta de conexión que la mencionada para la señal de video, en la mesa del profesor.
Como ya habrá imaginado, dada su amplia experiencia en actividades filantrópicas de este estilo, nada de esto tendría sentido sin una conexión a Internet de banda ancha, con velocidad suficiente para poder ver sin dificultad una señal de video on-line.
Los mapas, el proyector de diapositivas, las filminas del Padre Jaime, el proyector de Super8, el retroproyector, el proyector de opacos, y el resto de equipamiento del siglo pasado podrían pasar a formar parte del Museo del Cole que usted tiene previsto crear.
Como habrá comprobado, no le solicito ningún ordenador, ni para mí, ni para mis alumnos. Aunque sería deseable, entiendo perfectamente la limitación del presupuesto, incluso teniendo en cuenta su desahogada economía. Yo podría seguir trabajando con mi mac, y mis alumnos con sus lápices, sus libros y sus cuadernos.
Tampoco incluyo en esta carta ninguna solicitud en cuanto al software. El motivo no es que no valore el trabajo de los desarrolladores. No lo hago porque, estando obligado a elegir, no me cabe ninguna duda. Prefiero un videoproyector a 20 paquetes del Office. No se preocupe usted, ya me las apañaré. Y no estoy sugiriendo, aunque lo parezca, mi intención de hacer copias ilegales. Yo mismo, como sabe, también fui desarrollador de software, y nunca cobré derechos de autor. Pero no puedo sacar partido de ningún software sin el mínimo equipamiento adecuado. Ni siquiera del software gratuito, o libre de derechos.
Como ya le comenté, todo este equipamiento sólo tendría un objetivo: mejorar la calidad de la enseñanza, desde el punto de vista objetivo de la eficacia. Como a usted mismo le he oído decir, la eficacia es la base de la economía. Y tengo claro que no hay nadie mejor que usted en eso.
Quedo enteramente a su disposición para ampliar cualquier detalle.
Atentamente,
Mújol, maestro de Primaria.
Publicado por Mújol 10 comentarios
9 de abril de 2008
Mix y su cascabel
Hoy quiero hablar de las cosas que aprendemos de memoria, pero no de las obligadas, como los ríos de España, sino de las cosas que aprendemos por puro placer, por pura diversión. Esas cosas quedan grabadas en la memoria, en nuestro disco duro, de forma indeleble. Podría poner varios ejemplos; pero uno de los que más me gustan es un cuento troquelado que leí... a la edad de mis alumnos. Los cuentos troquelados eran pequeñas publicaciones que se vendían en los quioscos, o en las pequeñas librerías, que tenían la forma del personaje protagonista. Mix era un gato, y el cuento del que os hablo tenía, en la parte derecha, el perfil recortado de la cabeza de Mix. Luego, en el interior, preciosas ilustraciones en cada página y un pequeño texto, en verso, que contaba la historia: la historia de Mix, su cascabel, y su mamá Gata.
Ni conservo el cuento, ni conozco los autores de texto e ilustraciones. Mi hermana mayor, que en mi familia es la única que guarda cosas, sí lo tiene. Alguna vez cuando he ido a su casa me lo ha enseñado, y he comprobado con satisfacción que se encuentra aún en buen estado, a pesar de la debilidad del papel, y de los muchos años. Siempre he pensado que aquel autor desconocido no tuvo el reconocimiento que merecía, ni él, ni el ilustrador. No puedo reproducir aquí las ilustraciones, pero, gracias a la memoria, sí puedo intentar contaros el cuento, aunque no recuerde exactamente todas las estrofas.
Como hoy es tu santo, hijito,
-dijo a Mix su mamá Gata-
te compré un cascabelito,
hace un tilín muy bonito,
no lo pierdas, que es de plata.
La maestra se desvela
para darte educación,
si no quieres que me duela,
pórtate bien en la escuela, Mix,
no seas trapalón.
¡Bah! Fácilmente se engaña a la maestra
¡es tan buena!
Yo prefiero alguna hazaña,
en el bosque o la montaña,
¡el colegio me encadena!
Entretenido en jugar,
perdí el cascabel,
¡Atiza, y me van a castigar!
¿Qué excusa puedo inventar
para ahorrarme la paliza?
(Mmm, no me acuerdo. Un momento, que voy a llamar a mi hermana por teléfono)
Caminando hacia el colegio, sale el enano del bosque.
-Excusas no, la verdad,
mal vas si engañar intentas.
Tómalo, desde hoy
será guardián de tu lealtad.
Te culpará cuando mientas.
Y piensa Mix vanidoso:
"A todos quiero enseñar
mi cascabel primoroso
que, al verlo, algún envidioso,
de rabia va a reventar".
(Llega al colegio, en un dibujo precioso de todos los animales del bosque en sus pupitres)
Mix -la maestra se queja-
¿Dónde ha estado, díganos?
-En casa, doña Coneja,
es que mamá ya es muy vieja,
y tuvo un ataque de tos.
¿Veis brilar la maravilla
de este cascabel de plata?
Antes sí, -dice la ardilla-
pero ahora ya no brilla
y parece de hojalata.
¿Cómo te atreves, pilluelo,
a decir que es de quincalla?
Has de saber que mi abuelo,
general de mucho vuelo,
lo ganó en una batalla.
Mix vuelve a casa y mamá Gata dice:
¡Cómo lo traes, pillín,
casi es negro!
- Quise hacer de saltarín
caí en un hoyo de hollín
y el cascabel se ensució.
Con un trapo lo he frotado
y no reluce el metal
¡Alguien te lo habrá embrujado
porque te portaste mal!
(Aparece de nuevo el enano del bosque)
Gato embustero, suspira,
como no me has sido fiel
has de llorar tu justa ira.
Al decir cada mentira
¡vuelves negro el cascabel!
- Mamá, ayer dije una mentira
te quise engañar.
-Tu sinceridad me admira
y el premio tienes ya.
Mira, el metal vuelve a brillar.
Mix, ante el colegio entero
con humildad se conduce
confiesa que fue embustero,
y al ser más bueno y sincero
el cascabel más reluce.
Y aquí se acaba la historia
de Mix y su mamá Gata.
Fue feliz, jamás mintió,
y el brillo nunca empañó
de su cascabel de plata.
____________________________________
Al autor de Mix y su cascabel. Un homenaje en internet, cuarenta años después.
Gracias, Piluca. Entre los dos, y sin leerlo de nuevo, hemos conseguido acordarnos. Pero, por si acaso, cuando tengas un rato, búscalo.
Publicado por Mújol 40 comentarios
8 de abril de 2008
La humildad
humildad.
(Del lat. humilĭtas, -ātis).
1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.
No soy escritor, pero todas las noches de mi vida me he ido con un libro a la cama.
Rafael Azcona
Hay algunas personas, pocas, cuya vida y obra suponen para todos nosotros una lección de humildad, como el caso del recientemente fallecido guionista. Como hay muy pocos casos así, cuando te los encuentras lo menos que debes hacer es aprender de ellos; si además eres maestro, también deberías mencionarlo a tus alumnos, o al menos animar a la reflexión sobre lo importante que es la humildad, sobre lo difícil que resulta ser humilde. Da la impresión, cada vez más alimentada por la televisión -cada vez más enemiga del maestro-, que es mucho más importante tener la capacidad de convencerse de que uno es muy bueno en algo: tú sí que vales. Y podemos llegar hasta tal punto en esa afirmación, que nuestro egocentrismo sea la única razón de nuestra existencia. Yo valgo mucho, soy el mejor en esto, y no hay nadie que pueda enseñarme nada sobre ello. Vemos y escuchamos casos así todos los días, pero es muy raro escuchar a alguien decir: "No soy muy bueno, pero aprendo rápido." En la empresa privada, en la que he estado tantos años trabajando, te defiendes mejor si eres egocéntrico que si eres humilde. Necesitamos, todos nosotros, que los demás nos reafirmen, alimentar nuestra seguridad en nosotros mismos, sin darnos cuenta que, la verdadera seguridad, viene dada por el conocimiento, cada vez más profundo, de nuestras limitaciones, no de nuestros logros.
A algunos de mis alumnos les sorprende que les diga que nunca se para de aprender. Que lo que uno hace en esta vida, constantemente, es aprender; que después, cuando termine el colegio, se sigue aprendiendo; que sólo paramos de aprender cuando morimos. Y, muy posiblemente, ni siquiera así. Quizá entonces el aprendizaje sea otra cosa, quizá entonces aprendamos, por ejemplo, lo que es el infinito.
Y que es mucho mejor aprender rápido que saberlo todo.
Publicado por Mújol 9 comentarios
7 de abril de 2008
Efmamjjasond
Bien, por fin llueve sobre el pantano. Ya era hora. Aquí estoy, delante del teclado, con el bocadillo de la merienda -recuperemos esta fantástica costumbre- y dispuesto a charlar un poquito con vosotros.
Lo hemos visto por primera vez en el libro de Cono hoy, y se lo he explicado a mis alumnos. Cuando yo era como ellos -a la edad de mis alumnos...- vi esta palabra también por primera vez: EFMAMJJASOND (rápidamente se han puesto a buscarla en sus diccionarios, y rápidamente les he explicado que no venía en el diccionario, que no era exactamente una palabra). Lo recuerdo porque, en aquel momento, no me atreví a preguntar a mi maestro qué significaba. Y acabó el curso, y yo no supe por qué, en algunos gráficos del libro, principalmente en aquellos relacionados con el clima, aparecía siempre en la parte inferior esa palabra, siempre escrita con mayúsculas. Aunque estoy seguro que ninguno de mis alumnos se quedaría sin preguntármelo, me ha parecido interesante contar la anécdota. Siempre que puedo, trato de relacionar lo que estamos estudiando con mi propia experiencia; intento contar alguna anécdota, o algún dato curioso que me venga a la memoria. Ellos no saben que me encanta contar anécdotas, y además no me llaman abuelo cebolleta...
Por eso hemos estudiado las temperaturas y las precipitaciones que se suelen dar en la Comunidad de Madrid durante todo el año. Hemos sacado el cuaderno, y he dibujado en la pizarra, sin Excel ni nada, un gráfico de barras. En vertical, las temperaturas de 0 a 40 º. En horizontal, EFMAMJJASOND.
Publicado por Mújol 8 comentarios
3 de abril de 2008
La caligrafía
caligrafía.
(Del gr. καλλιγραφία).
1. f. Arte de escribir con letra bella y correctamente formada, según diferentes estilos.
2. f. Conjunto de rasgos que caracterizan la escritura de una persona, de un documento, etc.
Cuando entro a dar Inglés en la clase de los de sexto y hay algo escrito en la pizarra, siempre pienso lo mismo: qué maravilla de letra tiene Manuel, mi compañero de 6º. Es perfecta, las efes, las zetas, todo. Es tan bonita que, antes de borrar, lo comento siempre a los alumnos: qué envidia me da no tener una letra tan bonita. No quiero disculparme, ni buscar excusas, pero Manuel, que es de mi quinta, lleva toda su vida de maestro, y yo he estado veinte años en un paréntesis. Aún así, en mis primeros años de maestro mi letra era tan fea como la de ahora. Todos estos años escribiendo en el teclado no han empeorado mi caligrafía, pero, claro, no ha mejorado nada. A pesar de que me esfuerzo, principalmente porque tengo dos alumnos que acaban de aprender a leer, cuando escribo en la pizarra y luego miro lo escrito desde el fondo del aula, compruebo con cierto desasosiego que debería mejorarla. Exactamente lo mismo que les digo a mis alumnos cuando compruebo sus cuadernos.
Este año estoy aprendiendo mucho. Aprendo cosas que aplicaré el año que viene. No hace falta que venga mi jefe a decírmelo, noto rápidamente lo que funciona y lo que no funciona, o lo que debería funcionar mejor. Y una de esas cosas es mi caligrafía. Y recuerdo a mi señorita Victoria, estando en Párvulos. Mi mamá me mima era la expresión pictórica de la perfección. Te mimase o no tu mamá -la mía me mimaba mucho, y aún lo sigue haciendo- aquella caligrafía, con curvas y rectas tan bien formadas, se proyectaban desde la pizarra hacia todos nosotros. Así comenzamos a aprender lo que estaba bien, y lo que estaba mal.
¿Quién se acuerda de esta imagen?
Publicado por Mújol 11 comentarios
2 de abril de 2008
Una historia de miedo
Hoy en Lengua nos tocaba hacer un ejercicio de expresión oral. Por parejas, teníamos que contar a nuestro compañero alguna anécdota autobiográfica, para que él después pudiera contarla al resto de la clase. No ha estado mal, pero he tenido que corregir multitud de errores (formas verbales incorrectas, dicción ininteligible, vocabulario inadecuado, etc.). Casi todas las anécdotas tenían como tema principal el miedo, o el miedo que finalmente se transforma en risa, o en alivio. Lo que es evidente es que a esta edad les gustan mucho las historias de miedo, como quedó claro en los últimos artículos que han escrito en El Correo de Cadalso (la historia de Verónica Jaja, La chica de la curva, etc.).
Como yo no he podido jugar, porque me tocaba hacer de maestro, voy a contar mi anécdota aquí. Es también una historia de miedo, mis alumnos me han hecho recordarlo, aunque, en el fondo, una experiencia así nunca se olvida. Allá voy.
Fernando (el intérprete), Santiago, Chito y yo conseguimos permiso de nuestros padres -aún no me explico cómo- para poder pasar dos días de camping, en el río Alberche. Curiosamente, es el mismo río que veo ahora por la ventana, formando el pantano del Burguillo (al 20% de su capacidad...). El río quedaba a pocos kilómetros de nuestras casas (la cultura del chalet de fin de semana, tan presente en la historia de muchos de nosotros), de manera que podíamos ir andando. Cuando llegamos al río, decidimos, en vez de acampar, seguir andando río arriba, para ver qué había después. No lo recuerdo bien, pero supongo que subimos un par de kilómetros más, siempre pegados a su orilla, y bañándonos en él de vez en cuando. Una maravilla de río, que incluso nos permitía nadar sin hacer pie. Después de caminar toda la mañana, vimos un sitio que a los cuatro nos pareció perfecto. Un sitio con sombra, cerca del río, y con una pequeña zona llana para poder montar la tienda. Era la primera vez que estábamos solos, y ninguno de nosotros tenía experiencia alguna en conceptos como hornillo de camping-gas, objetos de aseo personal (cepillo y pasta de dientes, etc), o cómo elegir el lugar adecuado para montar una tienda.
Al caer la tarde, el nivel del río comenzó a subir de forma alarmante, y tuvimos que desmontar la tienda: estábamos en una isla.
Llegó la noche, y los cuatro nos juntamos junto al fuego. Para mí, y no me importa decirlo a pesar de ser un tópico tan utilizado, las palabras reunirse junto al fuego me siguen sonando muy dulces.
Santiago, el más mayor, y el más raro, comenzó a contar historias de miedo. Aunque a mí nunca me han gustado las historias de miedo -y mucho menos las películas de miedo-, entiendo que a esa edad esas historias fluyan. Nos estamos preparando para no pasar miedo, para superarlo escuchándolas y pensando que "menos mal que no me tocó a mí". Y entonces, en aquella noche de verano más negra que el carbón, alguien lo escuchó primero.
- Me ha parecido oír un gruñido. Pero no de una vaca ni nada de eso. Un gruñido como de león.
Todos, Santiago más, teníamos un humor un poco absurdo. Hacíamos y decíamos cosas que sólo nosotros entendíamos. Era, supongo, una forma de identificarnos, y de distinguirnos de los demás.
(Ya de mayores, los tres en Vespa por Madrid. Santiago y Fernando se bajaban, de repente, en un semáforo, y empezaban a darme golpes, como si nos estuviéramos peleando. Inmediatamente los coches empezaban a pitar para defenderme).
Seguimos charlando, y otro, creo que yo fui el segundo, pero no podría asegurarlo, escuchó también el rugido. Indudablemente de un animal salvaje. Un león, un tigre, un tigre dientes-de-sable, un tiranosaurio, ¡yo qué sé!. Pero lo escuché. Perfectamente. El volumen que produce un animal así, aunque sólo lo hayas escuchado en el circo, es inequívoco. Un sonido que no entra sólo por los conductos auditivos, sino por la piel. Lo oyes por la piel.
Entonces, conseguimos que los demás nos prestaran atención. Hicimos muchas pausas de silencio, para poder escuchar algo. Nada. No se oía nada de nada, sólo algunos pájaros. Santiago, un tío muy inteligente que se ganaba rápidamente la atención de todos, nos habló de la capacidad que tenían algunas personas de convencerse de algo, aunque no estuviera sucediendo, y conseguir, a base de pensarlo, que sucediera de verdad. Yo al menos, -Fernando no lo sé, porque no hemos hablado de eso-, estaba ya aterrorizado. Pero, aunque hubiera venido el mismísimo Tiranosauro a darme un lametón en la cara, no lo habría reconocido. Reconocer eso delante de los demás era el fin, la pérdida total de todo tu crédito, si es que te quedaba alguno.
Y, en pocos minutos, no era un rugido. Eran varios enormes rugidos rodeándonos. Y los cuatro los oíamos por todas direcciones. Y cada vez más alto, cada vez más cerca. Tan cerca que podían estar detrás de aquellas ramas, donde alcanzaba la luz del fuego. Y los cuatro tuvimos miedo. Tuvimos muchísimo miedo. Los cuatro no sólo reconocimos públicamente que estábamos aterrorizados, sino que comenzamos a pensar en nuestras familias. Qué pensarían al ver, al día siguiente, nuestros cadáveres.
Pero amaneció. Habíamos acampado cerca del Safari Park de Aldea del Fresno. Cerca de la valla que separa a los leones.
A mis alumnos, con todo mi cariño.
Publicado por Mújol 6 comentarios
1 de abril de 2008
Los ríos de España
Curiosamente, el primer software que hice, hace muchísimos años, era sobre los ríos de España. Sobre un mapa dibujado en Mac Paint -el bisabuelo de Photoshop-, dibujé a mano los ríos españoles más importantes. Luego, con una serie de "botones" invisibles, aquel viejo mac que tenía mi hija decía (con mi voz) "Hija, ¿cómo se llama este río?". Si escribías bien el nombre respondía "Muy bien, hija". Si no escribías bien el nombre, respondía "No, fíjate bien". Si volvías a escribirlo mal, respondía "Ya me estás cansando, ¡otra vez!". Lo curioso es que cuando mi hija hacía demos del programa a sus amigas, lo primero que hacía era hacerlo mal, para que todo el mundo escuchara mi voz regañándola. Era un programita hecho en Hypercard, una maravilla de Bill Atkinson, uno de los genios que entonces formaba parte del equipo de Apple. Entre otros importantes avances, Hypertalk (el lenguaje de programación de Hypercard) fue el primer lenguaje que incluía el concepto de hipertexto.
Quién me iba a decir a mí que, veinte años después, iba a tener que enseñar los ríos de España, con un mapa colgado en la pared, y con la pizarra como herramienta principal (y casi única). Pero no pretendo aquí lamentarme por la falta de medios. Hace veinte años yo ya estaba convencido de que los ordenadores supondrían una aportación al proceso educativo muy significativa (algún día me gustaría reflexionar aquí cómo era la informática antes de internet). Mi responsabilidad, mi labor, y mi objetivo es que mis alumnos sepan identificar los principales ríos de la Península Ibérica (en Baleares, torrentes, y en Canarias, barrancos). Y, como es obvio, no me importa cómo conseguirlo. La cuestión es que lo aprendan.
No quiero lamentarme aquí por no tener Google Earth en clase para ver los ríos. Lo que me inquieta, es que muchos de esos ríos ahora los puedes cruzar andando. Los ríos más importantes de España.
Publicado por Mújol 8 comentarios
