13 de noviembre de 2008

Web en construcción

Hace días que no escribo, y hay una razón (bueno, realmente hay dos razones). Por un lado, no me siento nada satisfecho con los resultados de mi trabajo últimamente. No es nada preocupante, conozco esa sensación: la experimenté cuando era joven, en mi primer año de maestro en la escuela pública. Me destinaron, como profesor de Inglés, a un barrio marginal de Madrid llamado Pan Bendito. The Holly Bread. Aquello fue tan duro que siempre he pensado que si lograba salir adelante estaría preparado para cualquier cosa; y lo estoy. Pero algunas historias te siguen dejando a veces sin aliento. "Tienes que intentar no darle tantas vueltas, y dejar descansar tu mente cuando salgas del cole", me decía un compañero el otro día. Y tiene toda la razón.

Además, he recibido un encargo para escribir algo. No es gran cosa, ni trata sobre un tema apasionante, pero he aceptado el reto. Supongo que volveré en unos días por aquí, en cuanto termine el encargo; mientras tanto, si no tenéis a mano nada más que leer, quizá os interese esto. Es el proyecto de Nicholas Negroponte. Un tío que también sería un inmenso honor que se pasara por mi clase.

7 comentarios:

Paco Bernal dijo...

Hola! En primer lugar, y aunque no es fácil, hay que mentalizarse de que, para ser más efectivo en la ayuda, hay que concentrar toda la fuerza en un punto cada vez. Además, también hay que pensar que uno no lo puede hacer todo solo.
En cuanto a lo de la escritura, si a ti te interesa, le interesará a quien lo lea.
Esperamos (por lo menos yo) tu regreso con impaciencia.
Un abrazo

Anónimo dijo...

My dear teacher: No importa que el encargo que te han hecho para escribir no trate de un tema apasionante. Apasiónate tu. Ese es realmente el truco para hacerlo con ganas. En cuanto a lo otro, ese día a día que a veces es mejor y a veces peor, hay una clave universal, la paciencia, pero aplícala con una connotación mágica y especial: "paz-ciencia". Pronúnciate a ti mismo eso en momentos bajos y verás el efecto que va haciendo. Un beso.

Anónimo dijo...

Ah!, creo que haré un blog. Te voy a decir el título: "Esthertricidades y otras vainas".Jajajaja...Bueno, al menos tengo el título, no?.

Rodros dijo...

Nunca es bueno estar satisfecho al 100% con uno mismo. Va en contra de la evolución. Pero tampoco merece la pena obcecarse. Como decía uno de los invitados a tu clase el otro día:

"[Hay que] Aprender a distinguir entre los males inevitables y los evitables, para resignarse con humor a los primeros y tratar de corregir con todas nuestras fuerzas los segundos. Sobre todo, no perder nunca el tiempo quejándose de la vida."

Te esperamos.

Mariano Zurdo dijo...

Disfruta del encargo. Estar satisfecho es más satisfactorio cuando se consigue como algo más o menos estable por lo que luchar que en simples momentos puntuales.
Palabrerías de zurdo agotado, tú ni caso...
Besitos/azos.

Anónimo dijo...

No tiene que ver con el tema pero esta mañana he visto en el suelo, a la puerta del colegio, una pintada amenazadora y firmada con una esbástica; y llevo todo el día preocupada, no por la amenaza, sinó porqué los que lo han hecho, seguro que entran por esa puerta, lo que quiere decir que tienen menos de 12 años. Y eso sí me preocupa, porqué mis hijos entran por esa puerta.

JOAKO dijo...

La idea de Nagroponte es una pasada, pero he de decir que disgusta mucho a las multinacionales tecnológicas, tanto que han decidido boicotearla, la razón es de mercado, temen que la idea de negroponte les reste mercado, puesto que su idea es posible y ese "superordenador" versatil y barato es posible que se popularice hasta impedir sus politicas de Marketing en cascada (es decir dar los adelantos y la excelencia poco a poco, para acelerar la obsolescencia de la tecnología) lo hacen poniendole todas las pegas que pueden, sacando sus propios portatiles a bajo coste y intentando que no se colabore con él. LAMENTABLE!!!!