21 de octubre de 2008

El tope del tranvía

Tu abuela me lo ha contado
cientos de veces.
La posguerra de Madrid
-Madrid que se resistía-
el hambre, la piel del plátano.
La alegría de vivir,
Glorieta Luca de Tena,
y viajar por cuenta ajena
en el tope del tranvía.

Los Erasmus no hacen cola
ni pagan ningún billete,
ni necesitan abrigo.
Aprenden a hacer amigos,
conocen a Libertad,
dan envidia a su papá
y al resto de sus amigos.

Aprenden a convivir.
A tener autonomía.
Y -como su abuela hacía,
en las calles de Madrid-,
la alegría de vivir
en el tope del tranvía.

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Diego, me encantó el oceanario. Te mandaré fotos.

3 comentarios:

Mújol dijo...

Perdón... soy yo mismo (de nuevo). Hace días recibí aquí una sugerencia de una lectora para enseñar a mis alumnos sus propias canciones. Lo que propongo yo es otra cosa (mucho más interesante, aún....). ¿Por qué no tratas de ponerle música a esto? Sí, lo sé. Puedes cambiar cosas, si quieres. No soy Aute.

JOAKO dijo...

Me encanta, en el fondo es la juventud, ¿no?

esther dijo...

Vale, hecho. Pero una cosa muy importante: No voy a cambiar nada, no soy quien para cambiar algo que ha escrito otra persona y, te digo mas, ni Aute ni nadie tendría derecho a cambiar ni media palabra de ahí. Porque es tuyo. Y, además, mola un montón. (Si yo te contara...sobre algún que otro cantautor supervalorado, pillando para sus canciones frases de gente no conocida...no lo creerías). Veamos qué se me ocurre y te voy diciendo. Un placer. Y un reto especial.