30 de septiembre de 2008

Internet y la ortografía

Esta mañana me quejaba a mis alumnos. Estoy bastante decepcionado, indignado, enfadado y frustrado por el resultado de las pruebas iniciales. Ellos saben -porque ya se lo he repetido muchas veces, y aún estamos a principios de curso- que este año harán una prueba. Un examen. Y no lo haré yo. Vendrá una persona encargada de la Delegación de Educación para hacerlo. Y, como esto no cambie mucho, ahora que no me oyen, ni casi me leen, la vamos a cagar. Y ya no sé cómo decirlo. No sé cómo explicar, de forma que lo entiendan, lo importantísimo que es la ortografía. Yo únicamente conozco dos formas de aprender ortografía -quizá si conociera más, los resultados hubieran sido distintos-:
1- Aprender todas las reglas de ortografía.
2 - Leer diariamente al menos durante una hora.

Particularmente, prefiero la segunda opción, pero está claro que la primera también es eficaz. No me importa que sepan por qué lleva tilde, siempre que sepan que lleva tilde. Porque sí. Porque si no lo escribimos con tilde, el cerebro no reconoce esa palabra, simplemente por eso.

Y esta tarde he leído un link que me ha enviado mi mujer. Se trataba de un foro sobre Asturias en internet -hemos disfrutado mucho allí este verano-, donde publicaban, los propios administradores de la web, la siguiente entrada:

Infoweb
Aviso a navegantes: no se aceptarán más comentarios con errores ortográficos y gramaticales. No tenemos tiempo para corregir comentarios, y los correctores ortográficos y gramaticales están ahí para aquellos que tengan dudas.
Una tilde, algún detalle puede pasar, ya que todos somos humanos, pero aquellos comentarios en los que la densidad de errores ortográficos y gramaticales sea considerable, no serán aprobados desde mañana.


Vaya. Internet, mi querido sitio, viene a rescatarme. Mañana mismo leo en clase esta entrada. A ver si así se lo toman en serio.

Es más, opino, a partir de ahora, ¿debería evitarme todo el curro que hago para corregir sus faltas antes de su publicación en El Correo de Cadalso?

Debería hacer aquí una encuesta de esas que trae el blogger...

28 de septiembre de 2008

Quizá alguien me crea

Es domingo. Esta mañana me he ido al pueblo, como todos los domingos, a comprar el periódico y tomar café leyéndolo tranquilamente. Uno de mis mejores momentos de la semana. Como siempre, voy con el Ipod (sea en la moto o en el coche). Y, como casi siempre, por no pensar, le digo al Aleatorio (sí, ese tío que es primo de Ken Burns) que ponga música él. Como casi siempre, si no me gusta la canción que ha elegido, le digo rápidamente que otra... hasta que me gusta a mí. Por eso Aleatorio y yo nos llevamos tan bien. Porque es Aleatorio... hasta que yo lo diga.

Y esta mañana, por eso os escribo, me ha pasado algo que ya me había ocurrido hace muchos años. Como una de las cosas que más odio es que alguien piense que soy aficionado a los sucesos extraños (ya sabéis, quiromancia, espiritismo y esas movidas), no quería escribirlo, pero acabo de pensar que quizá alguien me crea. Y a mí me viene muy bien pensar que lo mismo tengo suerte y hay alguien que lo hace, por eso lo cuento aquí.

Yo tendría, no sé, no me apetece buscar la fecha en el google, pero la radio de aquel R5 de mi hermana dijo que acababa de morir Jorge Cafrune. Por alguna razón que no viene al caso, en mi familia en aquella época circulaba una cinta de casete, que siempre oíamos. Era el hit parade familar. Y el nº1 de la lista aquellos años era "Virgen India", de Jorge Cafrune y Marito. Es una canción que incorpora un coro de Marito (qué habrá sido de aquel niño) mezclada con aquel acento maravilloso del maestro Cafrune. Y lo que más nos gustaba era cuando aquel niño cantaba "AveMaríaaaaaaaaaaaaaaaa...." encima de la voz del maestro. Pusimos la casete, salió una mez vás (sería Aleatorio...) la canción. Y aquel viejo casete, con los cables de los altavoces pelados, no fue capaz de sonar en estéreo. Por primera vez después de haberla escuchado cientos de veces, escuchamos la canción y no se oía a Cafrune. Sólo se oía a Marito. Y ni a mi hermana ni a mí se nos ha olvidado nunca.

Bien, estaba mañana me ha vuelto a pasar. Si os está pareciendo esto la historia de la chica-de-la-curva, dejad de leer (dejad de leer esto, leed otros blogs). Pero ya os digo que me da igual, lo mismo alguien me cree.

Llovía. Mañana desapacible de otoño, pero tan desapacible. Es otoño. Lo desapacible empieza a ser que el otoño no parezca otoño. Y tengo la suerte de vivir en un sitio donde el otoño sigue siendo la estación de los colores melancólicos. No puedo ir en la moto (prefiero la moto, siempre). Y he ido conduciendo despacio, con el volumen muy alto (un volumen que, admitámoslo, sólo alcanzamos cuando estamos solos) los pocos kilómetros hacia el pueblo. No sabía que se había muerto Paul Newman (he leído los titulares en la puerta del estanco). Se muere mucha gente, tanta gente que ya ni te paras a pensar en ello; pero me he acordado mucho de él. Sin darme cuenta, he vuelto a ver a Henry Gondorf con su sombrero, su traje y su sonrisa. He vuelto a ver, una vez más, la que para mí es la mejor película de toda la historia del cine (y me da igual si para muchos no lo es). Y, la verdad, me ha dado mucha pena.

Al subir al coche, Aleatorio, os lo juro por lo que más quiero, ha puesto una maravillosa pieza llamada "Luther" de Scott Joplin. De la banda sonora de El Golpe. Una pieza que ilustra el entierro de Luther Coleman, el viejo amigo de Johnny Hooker. Un poema musical que te coloca realmente en otra dimensión, si lo escuchas detenidamente.

Y así nos hemos despedido Aleatorio y yo de Paul Newman. Yo, con una lagrimita.

26 de septiembre de 2008

El tiempo, el implacable, el que pasó

Para todos los entusiastas de Apple, los antiguos, los nuevos, los futuros.


18 de septiembre de 2008

Mi IPod y mi moto

Este verano por fin he podido disfrutar de toda mi música (más de 3.000 canciones) mientras recorría Asturias. Estuve pensando cómo instalar el IPod de manera que pudiera escuchar la música tanto por los altavoces como por el circuito interno de auriculares. El problema no estaba en la instalación eléctrica, porque eso se resuelve fácilmente con la típica casete con el cablecito colgando -para propietarios del último modelo de Goldwing, que lleva lector de CD's en vez de casete, no tengo solución-. La cuestión estaba en cómo sujetar firmemente el IPod para que no hubiera peligro de que se soltara en marcha, y además colocarlo en una posición que fuera accesible para apagarlo, encenderlo, o cambiar de canción fácilmente. Y encontré la solución -más bien la solución me encontró a mí- con la funda que uso desde hace tiempo. Es una funda de goma suave, con un anclaje de pinza para abrocharlo a cualquier prenda. Corté la parte superior de la pinza, y pegué con un buen pegamento la pieza restante a la moto, tal como se ve en el vídeo. Cuando no llevo el IPod, sólo se ve la pequeña pinza. Para ponerlo, basta con un gesto rápido: "click" y ya está sujeto, listo para el viaje.

4 de septiembre de 2008

Durante el verano...

He estado pensando que debería seguir con el blog en cuanto se ponga en marcha el curso. En cuanto vuelvan los niños. Al fin y al cabo, no dije que terminaba el blog. Sólo me despedía... hasta hoy.

Y este verano he tenido, después de casi veinte años con un escaso mes, ¡dos meses enteros de vacaciones!. Pero no voy a contar aquí lo que he hecho: han sido muchas cosas. Una de ellas, -la que más me gusta, y la más barata- (mmm quizá me gusta por eso) es navegar por internet. Y eso es lo que he estado haciendo. Sí, podía haberme dedicado, por ejemplo, a darle un toque de diseño al blog (recuerdo con cierta melancolía cuando aprendí los primeros tags de html hace... años). Ahora es mucho más fácil (no podía ser de otra manera, diseñar directamente en html era como pintar con los pies). Pero, como veis, ni lo he tocado. Lo que sí he hecho es afinar más mi página de inicio (yo, con IGoogle, pero no pongo el link, cada uno que elija). Y sigo alucinando con las posibilidades de internet. Y mi emoción -porque me resulta de verdad emocionante- no ha cambiado desde la primera vez que lo vi. Trabajaba en Anaya, una editorial educativa. En cuanto comprendí cómo funcionaba, pensé en términos educativos. Pensé en algo gratis que serviría para algo también gratis, o que debería serlo en todo el mundo: la educación. Y me dediqué a ello durante 15 años. Y pensé en nuestro idioma, en nuestra lengua, y en la cantidad de gente que hablamos español en el mundo. Y en la cantidad de niños que hay en el mundo, que deberían tener acceso gratuito. Como a la educación.

Pero todo aquello que yo soñaba cuando diseñé La Aventura Educativa (lo siento, la web murió por no ser gratuita), ya está hecho. No tiene ese maravilloso diseño de interfaz (la página de inicio era una isla, dibujada por Pablo Espada), ni está localizada en una sola web. Es mucho mejor. Y es gratis. Algunos lo llaman Web 2.0, o Web Social, algún nombre tiene que tener, para distinguirlo de las otras webs, las "no sociales".

Así que, básicamente, lo que he estado haciendo es conocer lo que hacen otras personas. Lo que yo he conseguido aportar a internet, desde aquella primera vez (con Netscape) hasta el momento en que os escribo esto no es comparable con lo que internet me ha ofrecido, y me ofrece. En eso consiste la emoción, en pensar que, en el fondo, los seres humanos somos maravillosos. Personas que escriben, que recopilan, que opinan, que ofrecen, que organizan, que informan, que facilitan, que programan (¡programan!), que aconsejan, que avisan, que muestran, que escuchan, que leen, que hablan, que graban... y que lo hacen gratis. O lo hacen con la fútil intención de ganar dinero en el futuro (o ganar poder, que es lo mismo). O quizá sólo reconocimiento. En cualquier caso, gratis. Me reservaré este año alguna entrada sobre el canon digital, porque sigue siendo un tema sin resolverse (aunque ya sabéis que yo de lo que hablo aquí es de mi clase). Pero, gracias a Dios (o a Steve Jobs, Steve Wozniak, Bill Atkinson, Tim Berners-Lee y a todos vosotros), internet sigue siendo lo que yo había soñado. No me considero tan inocente como para no pensar en el peligro que corre (que ya no es sólo Microsoft...), pero haber "conocido" a tanta gente este verano me ha sentado muy bien. Gente de todas las nacionalidades (principalmente en español, pero también en inglés) con páginas increíbles.

- "Tengo videos didácticos para explicar a los niños el cambio climático".
- "Y yo colecciono citas célebres".
- "Pues yo noticias que los internautas -es decir, nosotros- consideran interesantes".
- "Yo fotos".
- "Yo soy físico".
- "Yo astrónomo".
- "Pues a mí me gusta el cómic".
- "A mí también"
- "Yo vivo en Ecuador, y el otro día estuvo aquí Calamaro".
- "Pues a mí me gusta Luis Aguilé"
- "Yo no he estudiado, pero el otro día edité un artículo de cómo alicatar en la wikipedia".
- "Yo es que soy muy raro, no creo que nadie sea como yo".
- "Pues yo tengo una colección de chistes quetecagas".
- "Me he pasado mucho tiempo haciendo esto, y me hace mucha ilusión que lo uséis"
- "Soy bueno, ¿eh? ¿A que os gusta este programita? Pronto seré famoso".
- "Yo os escribo porque me pagan. Pero al menos a vosotros os sale gratis."
- "Yo estaba con unos amigos, y se nos ocurrió hacer esto. Nos divierte hacerlo. ¡Y además así conocemos gente que también les mola!"
- "A mí me gusta escribir."
- "Sí, a mí también. Pero, ¿sobre qué?
- "Bueno, sobre las cosas que pasan, y que no caben en los telediarios."
- "Claro, para eso debes estar informado."
- "Pero como es mi trabajo, luego en casa me siento y escribo".
- "Pues yo, si quieres que te diga la verdad, más de la mitad de las veces escribo en la oficina. Tengo muchos tiempos muertos".

En definitiva, personas como tú y como yo. Personas a las que les gusta compartir, descubrir y disfrutar.

Gracias, internet.

19 de junio de 2008

Fin

Esta mañana he entrado en clase, he escrito en la pizarra la fecha de hoy (intentando hacer las eles más ortodoxas), y debajo he puesto "¡Último día de clase!". Tengo una sensación extraña, hace tanto tiempo que dejé de ser maestro que ni me acuerdo. Y hoy, un día cualquiera en la oficina durante más de veinte años, es para mí y para mis alumnos el último día del curso. Afortunadamente (para mí, no sé si también para ellos), la ley establece que seguiré siendo su tutor el curso que viene, el último año de la Educación Primaria. Me alegro de que sean ellos, porque son los mejores. Hay algunos que son mejores que otros, pero todos, en conjunto, junto conmigo, somos los de 5ºB, la mejor clase del mundo (del mundo de 5ºB). Sólo espero que el año que viene pueda corregir todos los errores que he cometido este año, debido principalmente a la falta de experiencia, y que los de 6ºB sigamos sintiéndonos importantes. Al fin y al cabo, y dado que el edificio de Secundaria está separado, seremos los más mayores del cole. Ojalá también los más responsables.

Como ya es costumbre, hemos dado un par de horas de clase, y luego hemos jugado al fútbol hasta la hora de la entrega de notas. Una vez más, las madres esperando en la puerta, y yo dentro de clase, haciéndolas pasar una a una, al estilo ambulatorio. Me hubiera gustado tener más tiempo para hablar con ellas, y quizá debería haber organizado primero una reunión general, para luego pasar a las entrevistas individuales. Esas y otras muchas cosas son las que deberé corregir el año que viene.

En cuanto a este diario, quiero decir varias cosas. En primer lugar, y aunque no era esa mi intención, contaros aquí lo que me ha ido sucediendo en clase ha supuesto para mí un ejercicio de autoanálisis muy importante. Ya os he comentado en alguna ocasión que mi propósito, ya que volvía a la docencia, era intentar escribir algo que fuera útil para futuros maestros; algo que estuviera basado en la realidad del aula del curso 2007-08, y no en la teoría de adquisición de conocimientos, habilidades y destrezas. Como era de esperar, he tenido muchas más dificultades de las que me he atrevido a contar aquí, pero un diario de un maestro de pueblo no puede pretender ser otra cosa. Los conflictos familiares, la falta de cariño y atención en algunos casos, la impotencia, el desánimo, son cosas que los futuros maestros deben ver y sentir por sí mismos. Por otra parte, no tengo la experiencia ni los conocimientos para dar consejos a nadie, y mucho menos en materia educativa.

Pero hay algo que sí me atrevo a recomendar, porque me ha funcionado a mí, y también a mis alumnos: escribiros. Dirigirme a vosotros como si os conociera a todos, como si internet (al menos el internet hispanohablante) fuera un grupo de gente leyendo sin parar todo lo que escribo: justo lo contrario de lo que se siente al escribir el primer post: ¿lo leerá alguien?. En el fondo, contar cada tarde lo que me ha pasado en clase ha sido contármelo a mí. Por eso os agradezco a todos, con mucho cariño, haberme leído. Y... sí, sólo hay una cosa mejor que leer: ¡escribir!.

Un abrazo, de los grandes.

18 de junio de 2008

Miércoles

Los miércoles, ya lo he comentado, tengo dos horas seguidas de inglés con los de sexto. Hoy era mi último día con ellos, y ayer les comenté que veríamos una película en versión original subtitulada. La mayoría de ellos -por no decir todos- no habían visto nunca una película así. He elegido Big Fish, de Tim Burton. Con mi mac y el videoproyector se ve muy bien.

Durante el recreo, lo comenté a los compañeros:

- Mañana les voy a poner una peli a los de sexto. Es mi último día con ellos.
Una compañera:
- ¿Ah sí? ¿Y qué peli les vas a poner?
- Big Fish, de Tim Burton ¿la conoces?
- No, no he oído hablar de ella. ¿De qué va?
- Es una fábula preciosa, sobre la capacidad de imaginar.
- Oye, pues yo tengo hora libre, ¿puedo ir?
- ¡Claro! Pero ten en cuenta que es versión original, como si fueras a los Alphaville, ¡pero gratis!

17 de junio de 2008

El cine documental

Gracias a mi hija, acabo de ver una película de cine documental llamada Ser y tener (Être et avoir), del director Nicolas Philibert. La historia de una pequeña escuela unitaria, en un pueblo perdido de la Landa francesa. La historia de un maestro, Georges López, y una serie de niños de distintas edades, desde los 4 hasta los 10 años. Supongo que será una película obligada en todas las escuelas de Magisterio (si no es así, por favor, futuros maestros, conseguid como sea esta peli. Es un curso de cómo hacer las cosas bien).

En una época como la que vivimos, con una programación en televisión que constituye una lista completa de todo lo que los niños no deberían ver -ni tampoco los adultos-, un documental así te pone de buen humor. Pensar que maestros así existen, que escuelas así existen, es pensar también que no todo está perdido. Por eso me encanta el cine documental, porque no es ficción.

Un maestro genial, y un director de cine genial. Yo no sé si lo conseguiré... pero tú tienes todo el tiempo del mundo para conseguirlo.

16 de junio de 2008

El último lunes

Parece mentira, pero hoy ha sido el último lunes del curso. Después de pensarlo mucho, he decidido por fin el libro que leerán -mejor, el libro que les he pedido que lean- durante las vacaciones. Se trata de "El gran gigante bonachón", de mi escritor favorito, Roald Dahl. Lo leí hace años -ahora lo estoy leyendo de nuevo en inglés-, y me parece una de las mejores obras que se han escrito para niños. Como tenía una edición muy vieja, y lo vi en una estantería de una preciosa librería de Madrid que abrió sus puertas el viernes, me lo compré otra vez. Espero que mis alumnos disfruten, porque a mí me parece sencillamente genial. Se trata de un escritor que tiene una capacidad poco común: sabe colocarse perfectamente para describir el universo desde la perspectiva de un niño. Cuando, en sus múltiples entrevistas en radio y televisión -era un auténtico experto en chocolatinas- alguien le preguntó cómo se hacía eso de escribir, él contestó lo siguiente: (traduzco de su página web)

"Escribir es como dar un larguísimo paseo a través de valles, montañas y cosas; y así obtienes una vista preliminar de lo que ves y lo escribes. Entonces sigues caminando un poco más lejos, quizá hacia la cima de una colina, y desde allí observas algo más, y así sigues escribiendo sobre lo que ves, día tras día, contemplando diferentes vistas del mismo paisaje. La montaña más alta del paseo es obviamente el final del libro, porque debe ser la mejor vista de todas, cuando todo se une y puedes mirar atrás y contemplar cómo todo lo que has visto antes encaja. Pero es un proceso muy, muy, muy largo."

Es una lástima que su web esté únicamente en inglés, porque merece la pena detenerse un poquito y conocer más cosas sobre este maravilloso escritor.

Ojalá mis alumnos piensen, después de leerlo, lo mismo que yo, porque no conozco una forma mejor de animar a la lectura. (Los padres y las madres también lo pueden leer, y animar a sus hijos...)

12 de junio de 2008

Inspiración

(Del lat. inspiratĭo, -ōnis).
3. f. Efecto de sentir el escritor, el orador o el artista el singular y eficaz estímulo que le hace producir espontáneamente y como sin esfuerzo.

Hoy estaban inspirados. Creo que los conozco ya tan bien, que soy capaz de detectar por sus caras si están entendiendo algo de lo que explicamos, o si, por el contrario, su cuerpo está en clase, pero su mente no. Hoy, nuestro libro de Lengua hablaba sobre Ramón Gómez de la Serna, y su afición a jugar con el lenguaje (las greguerías). Me he detenido un poco en este asunto, y hemos leído algunos juegos de palabras de D. Ramón sobre el abecedario: "La A es la tienda de campaña del alfabeto", decía él.

Uno de ellos:
- Y la i es la única letra que fuma.

Otro:
- Y la o es el reloj del alfabeto.

Otro:
- Y la h es la silla del alfabeto.

Otro:
- y la u es el columpio del alfabeto.

Cuando me siguen de esta manera, me da mucha satisfacción, pero no sucede muy a menudo...

9 de junio de 2008

A veces ocurre

Hace pocos años, un pequeño grupo de gente coincidió en una lamentable oficina. Situada en el sótano de un bonito edificio del centro de Madrid, apenas veíamos la luz durante todo el día. Lo llamábamos "el zulo". El nombre no sólo venía dado por su oscura ubicación, sino, principalmente, porque la actividad que cada uno de nosotros llevábamos a cabo allí poco o nada tenía que ver con una editorial; y a todos en aquel grupo nos gustaban mucho los libros. Como nuestro descontento crecía cada día, decidimos juntarnos para charlar al salir, y así soñar colectivamente que el mundo era distinto, que nuestro trabajo era distinto. Para nosotros, era como jugar a estar en el Café Gijón -no estábamos muy lejos-, y poco a poco fuimos reconociendo que sí, que escribíamos, pero que, excepto uno de ellos, los demás no habíamos publicado nada, y seguíamos soñando con hacerlo. Soñábamos con salir del zulo, y poder dedicar nuestros esfuerzos a una actividad que nos llenara, un trabajo en el que pudiéramos poner pasión y entusiasmo. Y cuando, bien por las cervezas, o por la falta de argumentos, llegábamos a un túnel sin salida en la conversación, decíamos "volver al principio es la mejor forma de terminar".

Aunque os parezca raro, el grupo del que hablo está formado por diseñadores, escritores, expertos en el negocio de distribución y marketing... incluso hay uno que es experto en poner títulos a las obras. Y, mucho más raro todavía, están a punto de ver cumplido su sueño. Han creado una librería que es una editorial que es una librería. Han vuelto al principio, porque es la mejor forma de empezar.

En los tiempos en los que vivimos, que pasen cosas así resulta emocionante. Mis mejores deseos para el Zurdo, Mexileña y Clandestino. Muchos lectores, muchos libros, mucha felicidad. ¡Salud!

6 de junio de 2008

Horas de vuelo

Esta mañana, durante el recreo, he estado hablando con una compañera sobre el año que viene. Le decía que tengo tantas cosas que corregir -cosas que no han funcionado como deberían- para el año que viene, que debería hacer una lista. No hay que ser muy listo para darte cuenta de lo que deberías mejorar; y desde hace tiempo voy al cole pensando "el año que viene haré esto, el año que viene haré esto otro, etc". Mi compañera, que tiene mucha más experiencia que yo -bueno, todos mis compañeros tienen más experiencia que yo, incluso los más cercanos tienen la misma edad que yo, pero con el triple de experiencia docente- me decía que ella hace lo mismo; pero que todos los años hace lo mismo. Y que, en ciertos aspectos, a pesar de ese espíritu crítico -o, si lo preferís al estilo de Rouco, propósito de enmienda-, eso no evita que ciertos errores se repitan.

Aún así:
• No quiero usar el maldito pegamento de barra, si tenemos que pegar algo, pediré a las madres que compren a los niños otro tipo de pegamento... ¡que sirva para algo!
• No quiero llegar al final de curso con el agua al cuello, y tener que darme prisa por terminar el temario
• No quiero cuadernos con las hojas troqueladas, listas para ser arrancadas. Quiero cuadernos de tapas duras, cuanto más fuertes, mejor.
• Quiero tiempo suficiente para hacer la lista de libros de lectura. Nunca más se me ocurrirá recomendar un libro de lectura a través de un catálogo.
• Quiero un día fijo para el aula de ordenadores. No quiero tener que estar pendiente de reservarla... y ver que he llegado tarde.
• Quiero un sacapuntas de manivela, un sacapuntas profesional. No quiero perder el tiempo miserablemente sacando punta... y ver cómo el lápiz mengua inútilmente.
• Quiero mejorar mi caligrafía en la pizarra. Debo mejorarla. Incluso cambiar de letra. Debo hacer la "g", la "z" y la "l" al estilo de mi-mamá-me-mima.
• No quiero quedarme sin batería en el mac, pero no quiero llevarme el cable (no me cabe en la cartera). Pero un cable adicional cuesta 50 euros. Steve Jobs debería regalarme uno. O Esperanza.
• Quiero poder imprimir en color de vez en cuando. Aunque sólo sea de vez en cuando.
• Quiero plantearme muy seriamente la expresión plástica. Para empezar, no tendré libro de Expresión Plástica. No me ha gustado; sacaré de internet montón de cosas chulas para construir, dibujar, pintar, modelar... Mis alumnos no son tan patosos como yo (al menos algunos).
• Quiero convencer a mis alumnos de que no es suficiente con las horas de clase...

En fin, como dice mi madre, el año que viene tendré más horas de vuelo.

5 de junio de 2008

El jamón serrano

Supongo que habré metido la pata en varias ocasiones durante este curso -no sólo lo supongo, estoy convencido-, pero una de las mayores fue hace tiempo. No os lo he contado hasta ahora, pero esta mañana, leyendo sobre la Edad Media en clase de Cono, lo he recordado.

Estábamos estudiando las dietas saludables, los hábitos de alimentación, etc. Entonces, en un ataque de entusiasmo, me puse a hablar del jamón. Del jamón serrano, del bueno. Porque uno puede ir al Carrefour, o a cualquier otro sitio, y comprar jamón normal, que es más barato. Pero cuando, al menos una vez, uno prueba jamón del bueno, el jamón ibérico, que se llama así porque su origen pertenece a la Península Ibérica, ya no lo olvida nunca. Un bocadillo de jamón ibérico, con unas rodajas de tomate y un poco de aceite de oliva, o, si se prefiere, con el tomate restregado en el pan, es una experiencia maravillosa. Debemos aprender a valorar los alimentos, y saber que, aunque en España tenemos muchos, y muy buenos, para mí no hay nada como el jamón serrano. Ya os digo, un poco de jamón serrano...

(Y así creo que estuve un buen rato. Los amigos que me conocen saben que soy el campeón de España de meteduras de pata; además, en clase no había nadie que me diera una patadita bajo la mesa, o una mirada de esas de "déjalo ya, por ahí no sigas". )

El caso es que en clase tengo alumnos que no comen jamón. Ni jamón, ni ningún producto derivado del cerdo.

Y esta mañana...

- Luis, sigue leyendo tú.

- ... en el siglo VII, había surgido en Arabia una nueva religión llamada islam, cuyos seguidores recibieron el nombre de musulmanes...

Uno de ellos:
- Profe, ¿y el dios de los del islam es el mismo que el nuestro?

Otro de ellos:
- Noooo, ¿no te das cuenta que ellos no comen cerdo y nosotros sí?

- Eso es algo muy personal. Podéis preguntárselo a vuestra profesora de religión. Es más, es una pregunta muy interesante. Yo sólo os puedo dar mi opinión personal. Yo creo que lo importante es aprender a respetar a todo el mundo, independientemente de la religión que tengan.

- Sí, profe, pero ¿es el mismo dios, o es otro?

4 de junio de 2008

El número final de El Correo de Cadalso

Esta tarde me contaba mi hija por teléfono que tiene que hacer un documental para la televisión de la UNED sobre la llamada web social. A mí no me molesta ese nombre -podría ser ese como cualquier otro-; simplemente me parece la evolución lógica del mayor fenómeno de comunicación que el ser humano ha tenido desde la invención de la imprenta. No creo que debamos distinguir distintos caminos por los que internet haya transcurrido desde sus inicios. Cuando, hace ya muchos años, descubrí por primera vez internet -fui un privilegiado-, supe desde el principio que sería una herramienta genial para los niños. Había dejado la docencia hacía ya muchos años, pero eso no me impidió darme cuenta: justo al contrario, pude dedicarme con todo el entusiasmo y la dedicación a construir una web dirigida a niños y niñas de todo el planeta: niños y niñas hispanohablantes.
La web social, o la web 2.0, o simplemente internet, ha dado voz a muchos de nosotros, que de ninguna otra manera hubiéramos podido compartir. En aquella editorial en la que trabajé decíamos que aprender es compartir, que aprender es participar, que aprender es descubrir. Si tuviera que explicar a alguien qué es internet, no se me ocurre una idea mejor: compartir, participar, descubrir.

Cuando en este curso entré por primera con mis alumnos al aula de ordenadores, con el propósito de hacer el primer número de El Correo de Cadalso, ya os conté el caos que se creó. Usuarios y contraseñas incorrectas, fallos de conexión, "profe que me sa ido to lo que he escrito", etc, etc.

Esta mañana hemos ido para redactar el último número del periódico de este curso. Cada uno se ha sentado en un ordenador, y nadie me ha preguntado nada (excepto millones de dudas ortográficas). Han escrito su artículo, y se han despedido de todos vosotros, queridos lectores, hasta el año que viene.
En materia de educación, internet no es un lujo, es una necesidad.

Echad un vistazo, por favor. Son niños y niñas que comparten sus experiencias con el mundo. Seamos optimistas, y pensemos que el mundo estará encantado de compartirlas con ellos.

2 de junio de 2008

Ya estamos en junio

Ya estamos en junio. Esta mañana, como hago siempre -bueno, casi siempre, a veces se me olvida-, he escrito en la pizarra la fecha de hoy antes de que llegaran. Parece mentira, y no sólo porque no para de llover y más parece octubre, sino porque me quedan muchas cosas por contar, muchas cosas que explicar, muchas cosas que aprender.

Aun así, aquellos días de octubre, cuando aquí mismo reproducía sus diálogos, hablando de leer, quedan ya muy lejos. Ellos han cambiado, y yo también. Espero que hayan aprendido algo de Cono, algo de Lengua, algo de Inglés, ... pero lo que realmente me gustaría es que de verdad supieran que solo hay una cosa mejor que leer.

29 de mayo de 2008

Los toros, desde el autocar

Tres horas ininterrumpidas en autocar, de un extremo de la Comunidad de Madrid al otro, para ver unos cuantos toros que tenían -disculpad mi ignorancia en tauromaquia-, el mismo aspecto que los que hay a cinco kilómetros del cole (y no me refiero a los Toros de Guisando, aunque podría): negros y con cuernos. Nunca me había encontrado perdido en un autocar lleno de niños, por caminos rurales alrededor de la Sierra Norte. Es la primera vez que hago motocross con un autocar, siguiendo a un coche que según parecía era de los que nos iban a enseñar unos toros, pero que tampoco sabían muy bien dónde estaban. Mientras tanto, contesta mil veces a la pregunta de "Profe, ¿cuándo llegamos?" con "No lo sé, no sé ni cuándo llegamos, ni dónde vamos, ni qué vamos a hacer cuando lleguemos, si es que llegamos a algún sitio".

Bocadillo -muy rico, por cierto-, paseo en un remolque agrícola (excepto unos pocos que no cabíamos y hemos ido en un jeep), y vuelta al cole. Dos horas más de autocar.

La próxima vez, que vengan a ponernos un video. Tenemos un videoproyector estupendo.

(Aunque quizá me lo tenga merecido por estar en contra del toreo).

28 de mayo de 2008

Los toros y la dehesa

Hace días que el Ayuntamiento nos invitó a visitar una dehesa -parece ser que es propiedad del conocido torero El Juli-, y allí iremos mañana. Reconocí, delante de mis alumnos, mi opinión contraria a la llamada fiesta nacional, pero también dije que, aunque personalmente estaba en contra, respetaba absolutamente a aquellos que creen que es una tradición a conservar. Dije que yo también consideraba que las tradiciones están para conservarlas, y que las costumbres permanezcan gracias al respeto que se tiene por ellas de una generación a la siguiente. Aun así, mis alumnos conocen mi postura. Creo que fui suficientemente claro y sincero en mi exposición.

Sólo espero que mañana no veamos sufrir a ningún animal, sino disfrutar de un magnífico día de campo (ojalá no llueva), y contemplar la simple maravilla de toros y caballos corriendo en una dehesa. Ya os contaré.

- Profe, ¿y qué es una dehesa?

- Antes de decírtelo, ¿sabes cómo se escribe? Te lo digo porque ya sabes que eres el campeón de España de las faltas de ortografía sin hache. Si no sabes cómo se escribe, no lo puedes buscar en tu diccionario. ¿Ves lo importante que es la ortografía?

(En el aula de ordenadores, escribió deesa, e inmediatamente el dios Google le dijo "quizás quiso decir dehesa"...)

27 de mayo de 2008

Los deberes

Perdonad, llego un poco tarde. Estaba:

• Preparando el examen de Inglés que mañana tienen los de sexto
• Corrigiendo el examen de Cono de esta mañana
• Editando el video resumen que entregaré a mis alumnos al final del curso
• Diseñando, con Illustrator, este título para hacer un marco (mañana tenemos Expresión Plástica).

Por supuesto, un título personal y absolutamente intransferible.

26 de mayo de 2008

Las personas grandes

"Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.... A lo largo de mi vida he tenido multitud de contactos con multitud de gente seria. Viví mucho con personas grandes. Las he conocido muy de cerca; pero esto no ha mejorado demasiado mi opinión sobre ellas."
Antoine de Saint Exupéry


Yo no he tenido, lamentablemente, la experiencia del autor pilotando aviones, conociendo otras culturas y otros países. Sí he tenido la oportunidad de viajar, aunque no tanto como hubiese querido. El otro día, hablando con alguien que conocía algo mi pasado, se sorprendió mucho al ver que estaba trabajando de maestro, en un pequeño pueblo al límite de la Comunidad. -¿Y cómo es que has terminado así?-, me preguntó. Aunque no quise dar explicaciones -no era el momento-, la verdad es que la pregunta no estaba tan mal formulada. He terminado así porque empecé así. Y así quiero seguir. Nunca más renovaré mi curriculum, nunca más tendré que preocuparme por defender mi puesto de trabajo con datos de ventas. Como mi querido Antoine de Saint Exupéry, yo también he pasado mucho tiempo con las personas grandes, y las he conocido muy de cerca; y tampoco eso ha mejorado la opinión que tenía sobre ellas. Quiero seguir en mi clase, porque, definitivamente, he encontrado mi sitio.

Si entre todas las personas grandes que he conocido, hay alguna que quiera venir a verme, estaré encantado de hacerle pasar a mi clase. Allí les esperamos, mis alumnos y yo.

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(Así que, hija, si una vez más el programa de la tele se termina porque cae el share, no te preocupes. Fíjate a qué edad he encontrado mi sitio yo).

22 de mayo de 2008

El futuro de El Correo de Cadalso

- Vamos, aprovechad el tiempo, que mañana tenemos el examen de Lengua.

- Profe, y si el año que viene no nos das tú clase, ¿qué pasará con El Correo de Cadalso?

- Ahora no es el momento de hablar de eso, ponte a estudiar.

- Pues nada, que el periódico se terminará.

- Nooo, porque el año que viene también nos dará claseeee.

- ¿Y tú qué sabes?

- Pues sí, sí que lo sé.

- Ya, lista, pues a lo mejor no. A lo mejor el periódico lo hacen los que estén en quinto, como nosotros ahora.

- Pues nooo, porque lo haremos nosotros en sexto, listooo.

- De eso nada, profe. El Correo de Cadalso lo hacemos nosotros. ¿A que sí? ¿A que te vas a quedar en el cole y lo seguiremos haciendo?

- Bueno, de momento, ya podéis ir pensando en vuestro próximo artículo. Posiblemente será el último número de este año, así que tiene que ser espectacular.

- Profe, yo lo voy a hacer sobre el viaje a la Virgen de Fátima que hice con mis padres.

- Pues yo, de cómo son las bodas en Galicia.

- Pues yo de cuando fuimos a la piscina.

- Y yo de que mi primo se va a Pekín, a las olimpiadas.

- Profe, yo sobre lo que te conté.

- Bueno, vale. Que cada uno lo vaya pensando. Pero ahora aprovechad el tiempo.